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Año 2009, “Con pronóstico reservado”

(Publicat al Diario Colatino de 31/12/2008)

Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino

El desempleo, el encarecimiento de la Canasta Básica, y la falta de seguridad pública, es el escenario en el cual viven, miles de salvadoreños y salvadoreñas; amén de la demanda permanente de salud, educación y la búsqueda de la razón, para no migrar de forma involuntaria a otro país.

La sociedad civil organizada en salud, medio ambiente, derechos humanos, cívicos y laborales, opinaron que el próximo año 2009, tiene “pronóstico reservado”, que aumenta con los efectos de la recesión financiera de los Estados Unidos, de cuya economía depende el país en un 80%.

Sin importar las expectativas de un relevo del partido político que tome las riendas el próximo quinquenio, las Ong, prevén que muchos salvadoreños y salvadoreñas, van a necesitar respuestas tangibles de sus demandas económicas y sociales.

Silvia Guillén, directora de FESPAD, consideró en el balance del año 2008, que los problemas económicos de la población, fueron acrecentados por las políticas gubernamentales, de las cuales, ha quedado constancia, con el abandono del sector agropecuario, que dejó al país, sin capacidad de cubrir su mercado interno.

“El gobierno sigue insistiendo en sus políticas de apertura comercial, con poca intervención del Estado, y sin medidas específicas para el mejoramiento de la recaudación fiscal, el control a prácticas monopólicas y el combate a la corrupción”, dijo.

La coyuntura electoral que trajo al escenario político, la supuesta existencia de “grupos armados ilegales”, es para Guillén, una acción preocupante, de las autoridades gubernamentales, quienes no encausaron de forma legal el caso, sino que, optaron por un tratamiento mediático.

“Como FESPAD rechazamos la clara posibilidad del uso político de la información confusa, sobre grupos armados ilegales, con fines electorales, realizada por el Consejo de Seguridad Nacional, el Presidente de la República Elías Antonio Saca, y el Ministro de Seguridad Pública René Figueroa”, señaló. La seguridad pública es para las organizaciones una deuda pendiente de los gobiernos de ARENA, quienes, no han podido superar la incapacidad del subsistema de investigación de la Policía Nacional Civil y Fiscalía General de la República, para lograr condenas judiciales.

Medio Ambiente
Ángel Ibarra, ambientalista y presidente de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), por su parte, opinó que muchos de los proyectos gubernamentales aumentaron la vulnerabilidad de los pobladores y de los diversos ecosistemas a lo largo del país. Los proyectos mineros, las hidroeléctricas, la carretera longitudinal del Norte, lejos de beneficiar a las mayorías –dijo- Ibarra, sólo pretenden un lucro a las transnacionales.

"El año 2008 no se diferencia de los años anteriores, excepto, que los impactos por la destrucción ambiental, contaminación, y deforestación, son más graves. Es una situación donde los problemas ambientales, tienen impactos más fuertes que en el pasado comenzando con el cambio climático", expresó.

Ley de Búsqueda
Zayra Navas, jurista de la Asociación Pro Búsqueda, que fundó el sacerdote jesuita Jon Cortina, reiteró la permanente falta de los gobiernos del partido ARENA, con el respeto y cumplimiento de los derechos humanos de las víctimas del conflicto armado, que dejó doce años de guerra civil en el país.

“Lamentamos y nos preocupa que no haya una posición clara, con respecto al compromiso que debe haber de todas las instituciones del Estado, para asumir la búsqueda seria y conocer el paradero de las niñas y niños desaparecidos durante el conflicto armado”, afirmó.

Pro Búsqueda presentó un anteproyecto de ley para identificar el paradero de estos niños y niñas, a manera de brindar justicia a sus familiares, ya que la actual Comisión Interinstitucional de Búsqueda, fue objetada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por no cumplir con los requisitos para resolver estos casos.

PDDH avances lentos en materia derechos humanos
El Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Óscar Humberto Luna, afirmó que pese a los avances en materia de derechos humanos, hace falta garantizar los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de la mayoría de la población. “La crisis financiera de Estados Unidos, el aumento de los combustibles, crisis alimentaria, pobreza mundial, pero las políticas que se adoptan (en el país), no cumplen su cometido y genera problemas en el acceso al trabajo, el derecho a las personas a no ser discriminadas por su discapacidad o a los adultos mayores”, reconoció.

El procurador consideró importante la atención especializada e inmediata de grupos vulnerables como la niñez, jóvenes y mujeres, de los cuales, recomendó la ratificación de las Convenciones Internacionales, que hacen prevalecer sus derechos como ley de la nación.

“No puedo obviar la situación del medio ambiente, cuya ausencia de políticas públicas efectivas, y con esto me refiero a la minería, carbón, rellenos sanitarios, gas licuado, no han sido previstas por el gobierno”, indicó.

Además, mostró su preocupación ante las denuncias contra el Ministerio Público (PNC, FGR, PGR), de las cuales, un mil 723 fueron contra la PNC; 246 contra la Fiscalía General de la República y 133 denuncias, contra la Procuraduría General de la República.

01/01/2009 19:29 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Un país hostil para los jóvenes

(publicat a elfaro.net el 21/07/2008)


 


Ya solo encontrar trabajo es difícil. Y lo es más si se es joven y si se busca un trabajo decente. Hay quien tuvo que ahorrar para renunciar, en un esfuerzo supremo por tratar de construirse una vida digna.  Con tasas de desempleo de 12.4% y de subempleo que alcanza el 50%, las personas entre 15 y 24 años tienen pocas opciones de incorporarse al mercado laboral. La alternativa: engrosar las filas del paro, aceptar trabajos con ingresos que rayan en lo absurdo o buscar mejor suerte fuera del país. 


 


Rodrigo Baires Quezada


“Trabajo no hay… entonces toca hacer lo que sea, lo que haya aunque no te paguen lo que uno se merece”. La frase puede ser lapidaria, pero no extraña. La dice Élmer, un joven de 17 años con excelentes notas del Instituto Nacional de Comasagua, al suroeste de Santa Tecla. Lo repiten Fátima, de 18 años, su compañera de pupitre; René, un tipografista de 23 años de Soyapango; Rafael y Ana,  egresados de derecho y desempleados; y Jaime, un ex pandillero convertido a evangélico.


Todos tienen historias personales dispares. El punto en común es ser jóvenes entre los 15 y los 24 años, ese grupo etario que aporta el 18.93% de la población en edad de trabajar -según el último censo de población-, que trabajan, han trabajado o están buscando oportunidades en un mercado laboral que les es hostil por su edad, según reveló el Informe de Desarrollo Humano 2007-2008 del PNUD, realizado con base en los datos de la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples de 2006 (EHPM 2006).


Mientras las tasas de desempleo abierto general de El Salvador bajaron dos puntos porcentuales entre 1992 y 2006, alcanzando un 6.6% de la población económicamente activa (PEA), en el caso de los jóvenes entre 15 y 24 años de edad “son casi el doble de las que registra en promedio la población nacional”, indica el estudio. Para esta rango de edad, el desempleo alcanza 12.4%.


¿La razón? Falta de oportunidades reales de acceder al trabajo. Una prueba de esto es que al desagregar las tasas de acuerdo con los años de estudio aprobados, los menos educados registran tasas de desempleo incluso menores que las de los jóvenes más educados (13.3% para jóvenes sin educación, y 14.7% para el segmento que ha cursado de diez a 12 años de estudio). “Mejores estudios no garantizan a los jóvenes acceso a un trabajo decente”, sostiene William Pleitez, economista y coordinador del grupo que realizó la investigación.


“Uno se mata estudiando para poder optar a mejores trabajos”, sostiene Élmer y sus notas esperan una oportunidad de demostrar que es “bueno” para trabajar. Para él, un buen trabajo garantizaría poder seguir con sus estudios universitarios en derecho y poder contribuir económicamente con su familia. “He trabajado vendiendo pan en los cantones cercanos… Luego pedí trabajo en la Alcaldía y me pagaban 65 dólares. ¿Qué hacía? De todo, chapodar, arreglar calles… todo. Pero para poder ir a la universidad se necesita un mejor empleo”, dice.


La forma en que se comporta el mercado laboral salvadoreño, aún con mejores niveles educativos –los jóvenes actuales, con 8.2 años de estudios aprobados, tienen un capital educativo que duplica al de la generación de sus padres, 4.7 años- deja claro que este grupo de edad es el que mayor problema tiene para encontrar un empleo de calidad; y que los mismos salarios no muestran una correspondencia con las mejoras en educación y en productividad de los trabajadores.


 


Los afectados del subempleo


“Mucho trabajo no hay en el pueblo y toca hacer lo que se pueda”, dice Élmer. En términos técnicos, engrosar las filas del subempleo, un trabajo con menos de 40 horas semanales, sueldos por debajo del mínimo establecido y sin seguro social o fondos de pensiones o sin ambas prestaciones. Para 2006, cinco de cada 10 trabajadores de las zonas rurales estaban en situación de subempleo, comparados con uno de cada tres en las áreas urbanas. Los datos se disparan en el caso de los jóvenes al 43.3%. “Lo que haya”, repite Élmer.


Los datos de la EHPM 2006, realizada por la Dirección General de Estadística y Censos (Digestyc) revelan que la tasa de subutilización laboral -la suma de desempleados y subempleados- entre los jóvenes es 12 puntos porcentuales más alta (62.4%) que la tasa nacional (49.9%).

Rafael sonríe con desgano al escuchar los datos. Tiene 25 años y es desempleado, aunque justo eso le ha permitido hacerse perito en algo. “Me hice experto en llenar formularios de entrevistas de trabajo”, dice, con ironía. “En algunos casos llegué hasta la segunda entrevista personal; en otros, me llamaban y resultaba que el puesto de ‘asistente de oficina’ era pura paja… querían vendedores y como que un estudiante de derecho no pega en eso”, resume.


Él hizo sus números antes de aceptar trabajar de vendedor. “Era un empleo de estos de vender paquetes para aprender inglés. No había sueldo fijo dice que porque entrabas en un período de prueba casi indefinido, mucho menos Seguro Social o Fondo de Pensiones. Te daban 60 dólares por paquete vendido… ¡Cada paquete costaba 4 mil dólares!”. En pocas palabras, tenía que vender 12 mil dólares cada mes para obtener 180 dólares y equipararse con el salario mínimo del sector de servicios. Si a eso le restaba los costos de transporte y alimentación, además de “rebuscarse hasta los fines de semana” para poder vender, le pareció que el trato no era justo. No aceptó.


Ana está a su lado en silencio. Conoció a Rafael en la escuela de Derecho de la Universidad de El Salvador y coincide con él en estar desempleada. “Yo, porque renuncié para poder terminar mis estudios… para hacer las prácticas jurídicas”, sostiene. Rafael contó con el apoyo de su familia y la paga de algunos trabajos esporádicos para pagar sus estudios; Ana no tuvo esa suerte. “A mí me tocó trabajar desde el principio. Pasé como un año desempleada, metí como 20 currículos en todas partes y terminé vendiendo líneas y teléfonos de Telecom… la paga era buena, pero personal y profesionalmente era frustrante para mí”, dice.


“Es un recurso humano que estamos desaprovechando”, dice William Pleitez. Según el estudio, debería de ser prioritaria la creación de un sistema que apoye la inserción laboral de los jóvenes en sus primeros empleos, y bajo una estrategia nacional de pleno empleo, asegurar que las plazas a las que acceden sean de calidad y contribuyan a su crecimiento personal. En el caso de Ana era frustrante. Así que optó por enfrentar el desempleo como única opción para “sentirse bien” con ella misma. Después de cansarse de pelear por sus derechos laborales en la empresa, decidió que era el momento de dejar el trabajo, terminar sus prácticas jurídicas y esperar que el futuro le depare un trabajo mejor en su área de estudios. “Ahorré para poder renunciar. Estoy vendiendo mi carro, porque es un lujo que no puedo mantener; hago trabajo ad honórem en una organización no gubernamental; y ya veremos qué sale cuando termine del todo mi carrera”, dice con esperanza.


 


Más empleo, menos violencia


Para Pleitez, el tema del empleo pasa más allá del desarrollo económico y personal de un joven. “El trabajo es un factor de inserción social al que históricamente no se le ha dado la importancia desde los planes o las políticas de gobierno”, dice. Según el investigador, un empleo decente no sólo asegura el poder satisfacer las demandas económicas de los trabajadores sino que, además, permite no repetir patrones de violencia social.


Esto sería de vital importancia en un sector de la población caracterizado por vivir en condiciones de pobreza y exclusión social. El estudio describe que la población joven registra mayor involucramiento en actividades violentas, lo cual refuerza la dinámica de reproducción intergeneracional de la pobreza y la desigualdad. Jaime es un ejemplo de ello.


Piel morena, manos llenas de callos, un cabello delgado y cortado al ras. Nació y creció en Quezaltepeque. Y en el mismo municipio aprendió a leer en la escuela pública, a trabajar y a consumir drogas. “Uno hace lo que los otros hacen… trabajaba pero ahí estaba la mara y terminé en la mara como una forma de protección. Es sencillo, o sos parte o estás en su contra… mejor es ser parte”, dice con resignación.


“Mi papá siempre trabajó… Cuando se murió, las cosas cambiaron. No había plata, no había comida. Sin él, me tocó hacer de todo. Siempre fui trabajador hasta que me metí en huevos. Le hice a todo: recadero, vendedor de pan, obrero de la construcción, mecánico automotriz y cobrador de buses”.


Según su lógica, las condiciones de su trabajo lo llevaron a la mara; la mara, a las drogas; y las drogas, a robar para tener “chirilicas” y comprar marihuana, primero, y piedra (crack), después. “Pero estoy limpio… soy cristiano desde hace dos años”, sostiene, sonríe y explica la segunda parte de su historia en pocas palabras: “Era cobrador de buses… ¿La ruta? Te la debo. La mara pasaba la renta y presionaba para que te metieras a la clica. Me metí porque siendo de ellos, pues, no te tocan. Un día probé un puro, me gustó y caí… dejé de trabajar y me metí de lleno en ese volado. Hay días que no recuerdo qué hice… gracias al Señor que ya no estoy en eso”.


La historia de Jaime calza a perfección con lo que detalla el estudio del PNUD: “En un contexto de pobreza persistente y de alta desocupación, la población joven resulta muy vulnerable a la dinámica de la violencia. El desempleo, especialmente entre los jóvenes urbanos que han abandonado la escuela, se ha asociado en diversos estudios con altos niveles de criminalidad.”


“Cuando uno está sano, no es difícil encontrar trabajo… lo importante es no ahuevarse y hacer lo que toque”, asegura Jaime. “Lo yuca es cuando ni haciendo cualquier cosa te dan trabajo… uno siente bien feo. Yo porque soy cristiano no vuelvo a esa mala vida… pero a veces dan ganas de mandar todo a la mierda y volver a la calle a robar. ¡Puta, si uno quiere trabajar, ser honesto!”


 


Inmigración, la última salida


Aún con los dispuestos a hacer lo que toque, el mercado laboral todavía parece no poder absorber a todos los jóvenes. “Aquí se ve la falta de oportunidades. En Comasagua se puede optar por trabajar en las maquilas de la Zona Franca de Santa Tecla, los nuevos centros comerciales, trabajo doméstico, en caso de las mujeres, y el agrícola, en los hombres… por último, solo queda la Policía Nacional Civil (PNC) o emigrar, dejar el pueblo o el país”, dice Vanesa Rivera, profesora del instituto de la localidad.


¿El empleo para los jóvenes no es una prioridad en el país? Según el Ministerio de Trabajo, sí. “Tenemos una guía de propuestas para el fomento del empleo juvenil desde hace tres años. Lo que pasa es que no le han dado la cobertura periodística para que se pueda difundir esto”, dice José Roberto Espinal, titular de la institución. ¿Qué faltaría hacer? “Un pacto nacional como lo propone el informe del PNUD. El Ministerio no puede darle trabajo a todas las personas de El Salvador, pero sí podemos ser un bastión para coordinarlo”.


Para ejemplo, Espinal cita programas como el de Promoción de empleo juvenil y formación ocupacional, que se desarrolló en siete ciudades del Área Metropolitana de San Salvador, en 2007, y que buscaba proporcionar una formación laboral según las estructuras productivas de los municipios atendidos. La población beneficiaria: dos mil jóvenes de Ciudad Delgado, Tonacatepeque, San Martín, Ilopango, Cuscatancingo, Santa Tecla y Antiguo Cuscatlán.


Además, estaría la realización de la Red Nacional de Oportunidades de Empleo –coordinada con municipalidades y sociedad civil- que se encuentra descentralizada, y las ferias de trabajo que, según Espinal, brindan un “trabajo decente” a los jóvenes. “En las Ferias del Empleo se ponen a disposición plazas en la industria, comercio y servicios, todas del sector formal. Entonces, se cumple con lo estándares de trabajo decente que expone el informe del PNUD”. Sólo a las ferias realizadas entre 2004 y 2008, se han logrado colocar 81 mil 970 personas. ¿Cuántas son jóvenes? El dato no lo sabe el ministro. Tampoco sabe sobre los sueldos, aunque el PNUD pone el umbral promedio de un trabajo decente en un poco más de 500 dólares al mes.


Fátima es de las que no cree en la bolsa o ferias de trabajo y de las que optan por dejar el país, una vez termine sus estudios a fines de este año, para conseguir algo mejor. A los 16 años dejó de estudiar en 2006. Dejó su casa en el cantón El Faro, a cinco kilómetros de Comasagua, y se fue a trabajar de doméstica en una casa de Santa Tecla. El salario, 75 dólares mensuales. Ahorró durante un año completo para poder pagar los gastos de los dos años de bachillerato. “He pensado en irme para el norte”, dice. “Tengo un pariente que ya tiene el dinero para mandarme a traer. ¿Mojada? Sí. ¿Si vale la pena? Claro, aquí todo cada vez es más caro y no hay oportunidades.”


René piensa igual. Su historia personal es la de dar saltos. El primero lo dio a los 18 años cuando entendió que para garantizar los estudios de sus dos hermanos menores tenía que dejar sus sueños de ser profesional. Y dio el salto hacia el mercado laboral. Primero como aprendiz, luego como ayudante. Ahora, con seis años de experiencia, ya maneja todas las máquinas de la imprenta en la que trabaja. “Pero ahora ya no alcanza con lo que gano yo y mi madre. Si quiero ver mejor a mi familia, lo mejor es irse para allá donde se puede ganar bien… aquí, no creo que llegue más allá de lo que hago en esta imprenta”, dice.


Según la encuesta de Nacional de Juventud realizada por la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” en julio de 2007, los jóvenes, en general, se muestran preocupados por los problemas económicos del país (44.9%) y de inseguridad social (42.9%); nueve de cada diez creía que la situación económica del país seguía igual o había empeorado en el último año; y aquellos quienes han tenido trabajo formal son los que más piensan en emigrar, un dato que aumenta entre los jóvenes de 20 a 24 años (33.5%).


“La migración ha sido una válvula de escape para el mercado laboral durante los últimos años. Es más de un millón de personas que viven fuera y a las que el país no ha tenido que ofrecerles trabajo”, dice Pleitez. Y los que han decidido quedarse se han enfrentado con que los empleadores, bajo una lógica de mercado, la mayoría de veces pagan salarios por debajo del mínimo de lo que están dispuestos a aceptar los trabajadores. “Y si no estás a gusto con lo que ganás y tenés conocimiento del mercado global, de los salarios que se puede obtener en otros países por hacer lo mismo que estás haciendo aquí, la opción de irse de El Salvador está presente”, agrega el investigador.


Jaime es de esos y piensa dar el siguiente salto, uno de más de 3 mil 500 kilómetros en línea recta, cuando tenga los 2 mil 500 dólares del primer pago que le pide el coyote. “Será en diciembre si Dios quiere. Allá (Estados Unidos) es diferente, se vive mejor, se gana mejor y se puede ayudar a la familia con un dinerito todos los meses… así es más fácil dejar los frijoles y las tortillas”, cierra y se tira una carcajada, como quien quiere convencerse a sí mismo de que ha tomado la decisión correcta.


 

22/07/2008 08:43 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Mesa Grande quedó atrás y hoy es Guarjila

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Al caer de la tarde, Luis López, evoca un tiempo que es historia, que es sangre... sucedió en las riberas del río Sumpul, en Chalatenango.

Foto Diario Co Latino/Pedro Valle.

 

(publicat al Diario Colatino de 19/07/2008)


Pedro Valle
Redacción Diario Co Latino

Luis López es un joven padre, de palabra fácil y piel morena, que a sus 33 años tiene muchas vivencias que contar. A Luis lo abordamos horas después de un partido de fútbol que disputó con el equipo de su comunidad de origen, Guarjila; gustoso accede a rememorar la década oscura de la guerra civil en nuestro país, en su relato se manifiesta la infancia y el dolor de muchas familias que fueron obligadas a abandonar el país, ubicándose en los campamentos de Mesa Grande, en la República de Honduras.
Los salvadoreños y sus familias emigraron en la década de los ochenta, huyendo de la guerra.
Luis es el quinto miembro de una familia de siete, en ese entonces contaba con cinco años y su familia fue de las primeras que llegaron a los campamentos.
«Recuerdo que era un lugar desierto, las casas eran champas de lona, que no fueron temporales, sino permanentes. Por mi corta edad no podía entender con facilidad el por qué de estar encerrado en ese lugar, mucha gente lo describe como una gran cárcel, donde se podía correr sólo adentro de los límites, salir era arriesgar la vida».
A pesar de contar con la ayuda internacional, los refugiados a duras penas contaban con la comida, les llevó mucho trabajo acostumbrarse a consumir el «maíz amarillo» o la harina, también se las ingeniaban para cultivar hortalizas en pequeños huertos, donde se cultivaba el tomate, la cebolla y la zanahoria, que posteriormente eran distribuidos equitativamente a toda la gente.
«Para mí como niño, esos siete años fueron de vida fácil, de jugar... iba a la escuela, pero no me obligaban, en ese tiempo no sabía la importancia que tenía el aprender a leer y escribir, fue una vida de juego, escuela y más juego».
La vida en los refugios era muy dura, la gente, a pesar de la guerra quería regresar, los líderes realizaban reuniones para organizar el regreso a El Salvador, le pidieron el apoyo a ACNUR para el transporte, ellos de manera estratégica posponían las fechas del retorno, al final hubo tanta presión que no quedó otra alternativa, y en el año de 1987, regresaron por la frontera «El Poy», las comunidades de Las Vueltas, Santa Marta, Copapayo y Guarjila.
«Esa noche, muchos teníamos miedo porque estando en la frontera «El Poy», había presencia del ejército como una invasión, como que nosotros éramos los peores enemigos, en medio de todo eso, un sacerdote comenzó a celebrar la Santa Misa, la gente cantó cada canto con mucho entusiasmo, con el corazón, incluso algunos cantos que eran prohibidos en ese tiempo».
Guarjila fue habitado por pobladores que tenían como destino Arcatao, un municipio en la frontera con Honduras, pero por el estado de la calle, las condiciones no se prestaban para un viaje más largo, entonces en predios donde había mucho zacate, la gente se reubicó en casas deshabitadas, dándole prioridad a familias que traían niños pequeños.
«Todo el mundo al llegar estaba pensando que de un día a otro, íbamos a sufrir un enfrentamiento armado en la comunidad, porque sabíamos que era una zona conflictiva y que el país estaba en plena guerra, lo cuál no tardó, en la misma semana que llegamos hubo un enfrentamiento. Yo realmente tenía miedo, no lo voy a negar, muchas veces me escapaba de la casa y me iba para lugares más seguros, casas de adobe que ya existían allí, porque no quería simplemente morirme».
Los alrededores de Guarjila estaban minados, y las advertencias que recibía la gente era de ser limitado en las distancias, también era un granero de la zona guerrillera, donde podían comer, descansar y llevar provisiones para algún tiempo.
«Yo me acuerdo una vez, que mi mamá estaba tortiando, un soldado le dijo que le vendiera un colón de tortillas, mire le dijo mi mamá, nosotros no le vendemos tortillas a nadie, porque usted es un ser humano como nosotros, se las voy a regalar».
Uno de los personajes históricos y muy queridos por la comunidad de Guarjila, es el padre Jon Cortina, quien realizó muchas obras de desarrollo como la construcción de viviendas, proyectos de agua, la célebre reconstrucción del puente Sumpul, y fundamentalmente la ayuda espiritual en momentos necesarios.
«Él decía que la iglesia era necesaria en una comunidad, pero que él había concluido que la iglesia era la gente, y que si a la gente se le daba casa, vivienda digna, eso era más que una iglesia, que la comunidad es la mejor iglesia que puede existir», finalizó López.

21/07/2008 11:51 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Por qué parten a EEUU. Informe desde El Salvador

(publicat a Rebelión el 02/07/2008)

 

Alexandra Early

CounterPunch

 

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 

Acabo de pasar un cierto tiempo en un país pobre al sur de la frontera de EE.UU., cuya principal exportación es gente. Vi de primera mano lo que impulsa a la gente hacia el norte – y por qué soluciones políticas convencionales no van a disuadir a salvadoreños desesperados de irse a EE.UU. Lo que falta en gran parte en la campaña electoral de este año es alguna reevaluación seria de nuestras políticas exterior, militar y comercial, que han obligado a millones de latinoamericanos a desarraigarse y a buscar oportunidades para una vida mejor lejos de sus hogares.

En la campaña presidencial, hasta los críticos del libre comercio suministraron poca educación al público sobre la relación entre la globalización corporativa, la desregulación del comercio, y la resultante relocalización obligada de la gente, en ambos hemisferios. Por ejemplo, mientras hacía la corte a los trabajadores manuales en los estados agrícolas y del cinturón de las manufacturas (que a menudo son lo mismo en estos días), Edwards frecuentemente denunció el Acuerdo de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA) – y su nuevo equivalente centroamericano, CAFTA – como “leyes comerciales que mandan puestos de trabajo estadounidenses al exterior. En Iowa, Michigan, y Ohio, el libre comercio ha caída en desgracia porque amenaza la manufactura local en comunidades rurales que ya están tan deprimidas económicamente que algunas se están despoblando. Como preguntara Lorri Brouer, un propietario de mediana edad de una tienda de regalos de Iowa Falls, a un periodista del Boston Globe en enero: “¿Quién va a apagar las luces cuando envejezcamos y muramos, porque todos los jóvenes se van?”

En mis recientes viajes al campo salvadoreño, escuché un eco del temeroso refrán de Lorri Brouer en numerosas pequeñas aldeas (donde la ausencia de personas entre 25 y 55 años es a menudo bastante obvia). En una remota comunidad agrícola en Usulután, los campesinos que quedan luchaban por sobrevivir pastoreando ganado y cultivando frijoles y maíz entre ciclos de inundaciones y sequías. En su mayoría se habían establecido en la región después de haber sido convertidos en refugiados por la guerra civil de 12 años en El Salvador. Algunos habían luchado como combatientes contra las fuerzas del gobierno, que recibió 4.000 millones de dólares en ayuda de contrainsurgencia de EE.UU. durante los años ochenta. Como la mayoría de los residentes siguen apoyando a la izquierda, el gobierno derechista de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) de Elías Antonio Saca no ha suministrado la ayuda y los servicios sociales necesarios (que son puestos a disposición de electorados más amigos).

La madre y el padre de una familia numerosa con la que viví me mostraron orgullosamente fotos de graduación de secundaria de sus dos hijos mayores. Pero su orgullo estaba mezclado de tristeza y pena. Su hijo y su hija habían emigrado ilegalmente a Houston después de completar el noveno año en la escuela, sumándose a los 100.000 compatriotas que se van cada año. Con pocas posibilidades de empleo local – y pocas también en la capital San Salvador – los jóvenes del pueblo “cumplen catorce, y se van todos,” explicó la mujer. Mostró la foto de su hija sonriendo, con su toga y birrete: “Cuando hablamos por teléfono, dice que nos echa de menos. Llora y dice que no le gusta allá y que quiere volver a casa.”

Esta partida obligada de gente – una tragedia humana en escala masiva – es el núcleo de los acuerdos comerciales. Promulgado, hace quince años, el NAFTA estableció un modelo regional que ya es familiar. Ha permitido que las compañías de cereales de EE.UU. “vendan a precios ruinosos maíz barato en el mercado mexicano, mientras al mismo tiempo México fue obligado a recortar sus subsidios agrícolas.” Pobres agricultores en Oaxaca y Chiapas ya no pueden vender sus cosechas a precios que cubran sus costes de producción. Por lo tanto se han unido a la corriente de seis millones de mexicanos que buscan trabajo en EE.UU.

El economista salvadoreño Alfonso Goitía ve que el mismo fenómeno ocurre en El Salvador donde un 40% de la fuerza laboral sigue empleada en la agricultura. De una población total de seis millones, 750.000 salvadoreños se convirtieron en exiliados políticos o económicos antes de los acuerdos de paz de 1992 que terminaron la guerra civil. Hoy en día, dos millones viven en EE.UU. porque – bajo una serie de gobiernos de ARENA durante los últimos quince años – El Salvador ha abrazado el libre comercio, adoptado el dólar como moneda, privatizado los servicios públicos, ratificado el CAFTA, y consignado a un gran porcentaje de la población a continua pobreza y explotación.

En el campo, pequeños agricultores no pueden mantener sus propias parcelas sin apoyo gubernamental o sobrevivir con salarios como jornaleros en haciendas más grandes. Para los que se ven obligados a buscar trabajo en áreas urbanas, las alternativas tampoco son buenas. En el sector manufacturero, los puestos de trabajo se concentran en fábricas en zonas de exportación de alta seguridad, con salarios bajos, condiciones de trabajo de talleres de máxima explotación, y empleadores multinacionales que destruyen los sindicatos. Un esfuerzo en el año pasado de SUTTELL, el sindicato de trabajadores de la telefonía, por organizar a mujeres ensambladoras en ABX Industries, fabricante de componentes electrónicos en San Bartolo, llevó al despido y posterior inclusión en listas negras de 30 de ellas, con la complicidad del Ministerio del Trabajo. Como sucede a menudo, las víctimas de esta campaña – con quienes me reuní en noviembre – habían sido forzadas a la economía informal, sumándose al vasto ejército de salvadoreños que ya venden por las calles frutas, zapatillas, juguetes, bocadillos empaquetados, y comidas hechas en casa en tambaleantes puestos callejeros y en sitios en abarrotados mercados centrales en todo el país.

Una de las líneas de mercancías más vendidas por los vendedores callejeros – CD y DVD piratas, los convierte ahora en objetivo especial para la policía local, entrenada por la Academia Internacional de las Fuerzas del Orden Público en San Salvador, financiada por EE.UU. En el país en el que EE.UU. otrora financió e instigó a “escuadrones de la muerte,” ahora gasta millones de dólares de ayuda para orquestar la represión contra cualesquiera presuntos infractores de los “derechos de propiedad intelectual” protegidos por el CAFTA.

No sorprende – en vista de un “mercado laboral” urbano y rural tan problemático – que haya visto regularmente a grandes multitudes en la Embajada de EE.UU. en San Salvador, esperando durante horas con sus documentos en mano, para solicitar alguna forma de ingreso legal a EE.UU. Un estudio reciente de la Universidad de Centroamérica informó que un 42% de todos los salvadoreños que siguen viviendo en su propio país partirían para EE.UU. si tuvieran la oportunidad. Sean aprobados o no, el arancel no reembolsable por la entrevista personal requerida para obtener una visa de EE.UU. es de 65 dólares – una suma considerable en un país en el que el salario mínimo mensual es de 157 dólares. Las filas de gente esperanzada que culebrean alrededor de los altos muros del complejo parecido a un castillo de la embajada, son encerradas ahora en su propia estructura adyacente, una especie de depósito de autobuses de inmigración (con un número muy limitado de pasajes disponibles).

Cuando son frustrados sus intentos de entrar legalmente a EE.UU., los salvadoreños que pueden vender alguna tierra o sacar préstamos personales contratan a un coyote que cobra entre 4.000 y 6.000 dólares para la ayuda extraoficial de inmigración. Con o sin un semejante guía “profesional,” los emigrantes son vulnerables a asaltos, robos y violaciones a lo largo de la prolongada ruta terrestre que pasa por Guatemala y México. En 2006, el Centro de Recursos Centroamericanos documentó cientos de muertos y heridos entre salvadoreños que intentaban cruzar a EE.UU. a pie. Mientras los periódicos de EE.UU. informan sobre temores locales ante invasores de habla española, los medios salvadoreños publican regularmente historias sobre niños que desaparecen en el desierto de Arizona o Texas o de jóvenes mujeres que se ahogan cuando sus botes resquebrajados zozobran ante la costa de México. Mientras tanto, dentro del país, la desintegración de las familias es un gran problema social salvadoreño. Madres y padres que se van dejan a sus niños a cargo de abuelos y otros parientes; algunos niños crecen con poca supervisión, se sienten abandonados, y terminan por contribuir al “problema de pandillas” del país, conocido en todo el mundo. El chivo expiatorio de todos, las pandillas callejeras salvadoreñas son ciertamente violentas y un sistema que alimenta un sistema carcelario nacional repleto al doble de su capacidad. Y la legítima preocupación popular por el crimen callejero – que hace que muchos residentes en las ciudades teman salir en la oscuridad – es fácilmente manipulada por la derecha, a fin de promover su propio programa de medidas de seguridad interiores (que infringen las libertades civiles).

Un aspecto en el que el presidente Bush y sus aliados de ARENA tienen realmente ideas bastante contrarias, nunca es reconocido en público. En la idea optimista del mundo de Bush, los miembros leales de la “coalición de los dispuestos” no sólo envían tropas a Iraq (como hizo el presidente Saca) para llevar los beneficios de los libres mercados a Oriente Próximo, también mantienen a la gente en sus granjas en casa – en lugar de que se vaya a EE.UU. – exponiéndola a los beneficios del capitalismo interior sin restricciones. En realidad, El Salvador, depende considerablemente de remesas de dinero – los ingresos de cientos de miles de sus ciudadanos que trabajan en el exterior. En 2006, los salvadoreños mandaron a casa 3.300 millones de dólares – lo que representa cerca de un 18% del PIB de la nación. Esas remesas mantienen a flote la economía y, al amortiguar el impacto de las políticas de austeridad impuestas desde el exterior, operan como una inmensa válvula de escape social. Con bien merecidos dólares de EE.UU. que fluyen a tantas familias y comunidades de bajos ingresos, hay mucho menos presión sobre el gobierno para que grave con impuestos a los ricos o a corporaciones para que paguen su parte correspondiente del coste de escuelas, carreteras, eliminación de basura, atención sanitaria, y otros servicios públicos. En otra localidad en Usulután que visité, un grupo de agricultores me mostró orgullosamente la recién mejorada ruta que conecta sus campos con los mercados más cercados; cansados de esperar ayuda para obras públicas del gobierno, tomaron las cosas en sus propias manos y, con ayuda de su propio trabajo y medios – de hijos, hermanos y otros que trabajan en EE.UU. – habían hecho ellos mismos la construcción necesaria.

A pesar del aumento de la represión (en la forma de nuevas leyes que convierten diversas formas de protesta política en actos “terroristas”), los movimientos sociales salvadoreños también se mueven. Su objetivo – y, ojalá, plataforma electoral, cuando el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) desafía a ARENA en la elección presidencial del próximo año – reivindica la idea del desarrollo económico nacional, alimentado por inversiones públicas muy necesarias. El otoño pasado, miles de salvadoreños, agitando pancartas, marcharon en la capital para “Defender el Derecho al Agua” – en una gran protesta contra la privatización orientada a impedir la amenaza de una apropiación corporativa del sistema público de agua salvadoreño aquejado por problemas. Sobre sus cabezas, los manifestantes equilibraban los coloridos recipientes de plástico que mujeres y niños utilizan para llevar agua en sus largas caminatas hacia y desde pozos, vertientes, y bombas en áreas rurales. A los oradores locales se sumaron varios visitantes norteamericanos, incluyendo el ex embajador de EE.UU. Robert White y la legisladora de Maryland, Ana Sol Gutiérrez, que apoyaron el llamado a favor del aumento del acceso al agua potable. Desgraciadamente, sólo un puñado de norteamericanos comparten actualmente su comprensión de que el financiamiento público de la creación de puestos de trabajo, ayuda a la agricultura, derechos de los trabajadores, caminos y escuelas decentes, y otros servicios básicos, son precisamente lo que se necesita para mantener a más salvadoreños en El Salvador, donde la mayoría preferiría quedarse.

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Alexandra Early es una reciente graduada de la Universidad de Wesleyan de Estudios Latinoamericanos, que trabajó en El Salvador para CRISPAZ, un grupo de solidaridad a través de las fronteras y de justicia social. Para contactos, escriba a: earlyave@gmail.com. Para más información sobre CRISPAZ, vea: www.crispaz.org .

http://www.counterpunch.org/early06302008.html

 

03/07/2008 14:35 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Jóvenes y futuro

(publicat al Diario Colatino de 24/06/2008)

 

José M. Tojeira

La UCA ha presentado recientemente una Encuesta Nacional de Juventud. Nos muestra una juventud con predominio de la cultura urbana, dependiente de la televisión para informarse, poco afín a la política, más conservadora que progresista, con fuertes sentimientos y vínculos familiares.

Un grupo etario en el que continúan pesando algunos parámetros machistas de nuestra cultura. Y al contrario de la encuesta de adultos, que recientemente priorizaba los temas económicos sobre la violencia, los jóvenes se quejan más de la violencia. La migración les atrae, y en parte ya han experimentado cambios, pues casi una tercera parte de ellos se han mudado alguna vez dentro del territorio nacional. Sus perspectivas en mayor grado son el trabajo y el estudio, y están fuertemente influidos por la cultura consumista.

Es una juventud con mayores niveles de estudio, aunque con peores salarios (desde el punto de vista adquisitivo) que la juventud de hace 30 años. Con una mayor incidencia de enfermedades respiratorias, con un acceso a la vida sexual activa muy temprano y con un inicio así mismo temprano en el consumo de alcohol. A la hora de participar en actividades grupales prefieren con mucho el deporte y la reunión religiosa que cualquier otro tipo de actividad asociada, sea en política, acción comunitaria o cooperativa, etc. Sus confianzas están puestas especialmente en las Iglesias, la Procuraduría de los Derechos Humanos, los Medios de Comunicación, la Secretaría de la Juventud, las alcaldías y la PNC, por ese orden. Los partidos políticos quedan al fondo de sus simpatía e intereses. Sus niveles de victimización son altos y su realidad económica muestra la tendencia normal. Muestra una vez más que en El Salvador hay dos grandes zonas, la metropolitana, y el resto. En la primera los ingresos familiares promedios de los encuestados doblan prácticamente a los de las otras zonas de El Salvador.

Viendo ese panorama hay que decir también que no son mejores ni peores que otras generaciones. Menos inquietos pero más dialogantes. Con raíces hondas familiares y religiosas. Mejor formados, en conjunto, que sus antepasados, digan lo que digan los profetas de que «todo tiempo pasado fue mejor». El problema, una vez más, no es qué hacemos con ellos, sino cómo construimos un país mejor y los integramos activamente a ellos en la tarea. El hecho de que nos parezcan políticamente más pasivos no significa que lo sean. Simplemente no aprecian el modo de hacer política en El Salvador. Y en eso no se distinguen demasiado del pensamiento general de la población, que suele poner en los últimos niveles de confianza a los partidos políticos junto con su cueva-refugio preferencial que es la Asamblea Legislativa.

Tenemos jóvenes con problemas y con valores, como todas las generaciones los han tenido. Ganarse su confianza es la tarea, si queremos un país mejor dentro de algunos años. Especialmente cuando los que ahora estamos en edad productiva pasemos a ser personas de tercera edad o en declive de nuestras capacidades. Pero para ello es indispensable tener políticas de juventud claras.

Y ciertamente no políticas populistas, que les hablen de su importancia para manipularlos después, o políticas paternalistas, que se acerquen a ellos como necesitados de apoyo. Lo fundamental en una política de juventud es incorporar a los jóvenes como verdaderos actores sociales, que en su propia acción van incorporando valores. Un apoyo a las decisiones de los jóvenes, por supuesto abiertas al debate crítico por ambas partes, pero que los impulse a ser actores de la construcción de su propio futuro.

En El Salvador ha sobrado paternalismo y afán de manipular políticamente a los jóvenes. La frase tan repetida maquinalmente por políticos, maestros y todo adulto que se siente con poder sobre los jóvenes, es la famosa de «ustedes son el futuro de la patria». Frase en realidad que no significa nada, semánticamente, más que quienes la dicen se van a morir antes que quienes la escuchan. Pero que esconde con frecuencia la afirmación de que el presente es propiedad de quien habla, y que por tanto hay que obedecerle hasta que se muera o se jubile. Por eso esa frase la pueden decir todos los que les gusta una juventud obediente y no deliberante, sean dictadores, políticos que viven de la política, o maestros de los que ya no pueden decir que la letra con sangre entra, pero que quisieran marcar sus ideas en los alumnos como se marca el fierro en una bestia.

Se necesitan políticas abiertas que impulsen y apoyen a los jóvenes en sus propios proyectos, sean éstos benéficos, solidarios, deportivos, laborales, empresariales, políticos o educativos, manteniendo el diálogo con ellos sin imposiciones. Sin afanes prioritarios de aprovecharlos en beneficio del poder, y mucho menos de convertirlos en carne de cañón de la polarización política salvadoreña. El problema no es de quién va a ser el futuro, que por definición lo será, como decíamos, de quienes hoy son más jóvenes que los que mandan. El problema es la clase de futuro que se nos avecina. Y sin gente dialogante, solidaria, creativa, crítica, El Salvador se verá condenado a seguir en sus crisis.

Y es que el país no necesita clones repetitivos de empresarios egoístas, de políticos polarizados e incapaces de dialogar, o, todavía peor, de militares genocidas y otras hierbas que han poblado con demasiada frecuencia el ámbito del poder salvadoreño. Clones que hoy se reflejan más en las maras que en cualquier otro sector de la juventud salvadoreña, por más que satanicen a las maras algunos sectores del poder, que con tanta frecuencia se han organizado con el mismo estilo que hoy llamamos marero, y antes mafioso y escuadronero. Poner a los jóvenes a analizar su situación, a buscar soluciones, a emprender tareas en los ámbitos de su propio desarrollo cultural, laboral, empresarial y organizativo es la base de la única política de juventud coherente y digna para El Salvador. Ojalá la encuesta de la UCA nos sirva a todos para ver una juventud buena, capaz de labrar su propio futuro si los que nos vamos a morir antes que ellos les apoyamos en el desarrollo de su propia creatividad y libertad.

 

 

26/06/2008 22:13 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

El Salvador: violencia dura de matar

 

(publicat a La Jornada el 05/06/2008)

 

Las estrategias del gobierno de El Salvador para prevenir la violencia y la delincuencia presentan graves vacíos y omisiones, según expertos y jóvenes de "alto riesgo", principales destinatarios de esos programas.

 

Aunque el gobierno implementa "programas que van por el buen camino" y que "deberían representar un cambio de enfoque", de la represión a la prevención, éstos tienen la falla de no ser "políticas públicas", lo que los vuelve "dispersos y precarios", señaló a IPS Jaime Martínez, coordinador de la Unidad de Justicia Juvenil de la Corte Suprema de Justicia.

 

Las iniciativas oficiales, agregó, se desarrollan "desde el voluntarismo, la filantropía y la caridad", sin los recursos acordes con la dimensión y la complejidad del problema, dependiendo fundamentalmente de la cooperación internacional. "Así vamos mal", opinó Martínez. El gobierno implementa desde hace años estrategias tendientes a prevenir la violencia y la delincuencia que amenazan el desarrollo humano de El Salvador. El centro de atención está puesto en los jóvenes, para quienes se intenta crear mejores oportunidades a fin de evitar que caigan en el delito o se sumen a las maras (pandillas), que según el gobierno son los principales protagonistas de la inseguridad ciudadana.

 

Esos programas son impulsados por el estatal Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), especialmente en comunidades pobres del área del llamado Gran San Salvador, que incluye 14 municipios, y franjas en la zona occidental del territorio donde se concentra la mayor cantidad de población y los mayores índices de delito, según el Consejo.

 

Datos oficiales indican que en 2007 en el Gran San Salvador se registró 40 por ciento de los delitos perpetrados en El Salvador, incluyendo homicidios, al que le siguieron como distritos más violentos los departamentos de La Libertad, Sonsonate y Santa Ana, donde tuvieron lugar 73 por ciento de los asesinatos registrados en este país.

 

Fuentes oficiales reconocen que entre 2003 y 2007 se perpetraron más de 16 mil asesinatos, 80 por ciento de los cuales se cometieron con armas de fuego.

 

Las autoridades estiman que en este país hay unas 450 mil armas de fuego en manos privadas, pero sólo 170 mil están debidamente registradas.

 

El Salvador presenta una tasa de 57.2 homicidios por cada cien mil habitantes, una de las más altas de América Latina. Más aun, los resultados del último censo, realizado en mayo de 2007, indican que ese indicador se dispararía hasta 64, o incluso más. Expertos advierten que, en el caso de asesinatos de jóvenes, la tasa podría alcanzar hasta 149 por cada cien mil habitantes.

 

La atención médica a las víctimas, la protección de bienes y la reposición de pérdidas materiales provocadas por la alta criminalidad se llevan buena parte de los recursos estatales, mientras las autoridades no dan con la solución a un fenómeno que sigue en aumento.

 

Entre 2003 y 2007, el gobierno anterior, de Francisco Flores (1999-2004), y el actual de Antonio Saca, privilegiaron planes y leyes de mano dura para combatir la delincuencia, dirigidas principalmente contra las pandillas. Pero los especialistas sostienen que ese enfoque represivo fue contraproducente y disparó los índices de violencia.

 

En este país actúan principalmente las denominadas Mara Salvatrucha (MS) o Calle 13 y Pandilla 18 (P18), que tuvieron su origen en los años 80 en la diáspora salvadoreña dispersa en varias ciudades de Estados Unidos.

 

En sus primeros años las integraban sobre todo jóvenes, para transformarse luego en grupos conducidos por mayores de 40 años de edad, aunque se les sumaran niños inclusive de 10 años.

 

El Salvador vivía entonces una guerra civil entre la insurgencia de izquierda del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, hoy convertido en el principal partido político de oposición) y fuerzas del Estado, que dejó 75.000 víctimas civiles y 8.000 desaparecidos, hasta que en 1992 el entonces presidente Alfredo Cristiani y la guerrilla firmaron la paz.

 

Cerrado el conflicto, muchos miembros de las maras fueron deportados desde Estados Unidos. Aquí fundaron las "filiales" y en la última década se expandieron por toda América Central y el sur de México.

 

El CNSP, con un presupuesto de casi dos millones de dólares anuales, ha implementado varios programas de "prevención social de la violencia", que buscan "recuperar" barrios específicos donde se reproducen las pandillas incorporando a los residentes, quienes "deciden cambiar su entorno".

 

El presidente del CNSP, Óscar Bonilla, dijo a IPS que han impulsado "este modelo focalizado, integral y complementario, con el cual se han ’rescatado’ zonas donde antes no llegaba la policía", desarrollando el liderazgo comunal que dinamiza la relación entre la comunidad y la escuela.

 

"Al reducir la violencia en las aulas, la reducimos en la comunidad y viceversa", afirmó.

 

Bonilla detalló que otras estrategias incluyen planes para disminuir el maltrato infantil, la promoción de programas deportivos, expresiones culturales, formación vocacional de jóvenes, instrucción académica y proyectos agrícolas destinados a ex pandilleros, con vistas a su "rehabilitación".

 

Estas estrategias, agregó, han beneficiado directa o indirectamente a unos 232.000 jóvenes en toda el área metropolitana de San Salvador y en el occidente del país, con fondos mayoritariamente provenientes de la Unión Europea, que durante los últimos cinco años ha otorgado unos 15 millones de dólares para financiar el programa Pro-Jóvenes.

 

No obstante, Bonilla se queja porque algunos ejecutivos "no aplican de manera más creativa la responsabilidad social empresarial" y no "se abren a la juventud". Hizo un llamado para "fortalecer las estrategias de prevención, elevando la inversión pública y propiciando una mejor distribución del ingreso" que permita crear mejores oportunidades, en especial para los jóvenes.

 

Un informe de 2007 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe estableció que El Salvador fue de 2004 a 2005, entre los 21 países analizados, el que menos destinó a gasto social en términos de su producto interno bruto (PIB). Apenas aportó 5.6 por ciento. Aunque luego trepó a 6.5 por ciento del PIB en 2007, esa inversión social sigue rezagada frente al promedio de las naciones de América Central, que ronda 13 por ciento.

 

Para Antonio Rodríguez, sacerdote de la iglesia San Francisco de Asís de Mejicanos, las estrategias de prevención parten de un "pecado de omisión", y ocultan las causas de la violencia. "Se trata de un problema de derechos humanos para los jóvenes, ya que esos jóvenes antes de ser victimarios han sido víctimas de abuso y violencia", afirmó.

 

Rodríguez sostiene que en la base de la violencia está "una estructura económica y política altamente corrosiva y violenta, basada en la desigualdad, que es la mayor causante de pobreza y violencia" y demandó del gobierno salvadoreño "la firma y ratificación urgente" de la Convención Iberoamericana de los Derechos de la Juventud.

 

Marvin Cuellar, un joven de 22 años, que reside en la comunidad finca Montreal, una zona suburbana de Mejicanos y dominada por las maras, se vio forzado a dejar sus estudios cuando terminó noveno grado por falta de recursos económicos y se dedicó a trabajar como cocinero en un restaurante en la capital salvadoreña.

 

"Pese a la implementación de programas y planes gubernamentales, la violencia no se detiene. Los jóvenes se incorporan a las pandillas por desintegración familiar, exclusión social, falta de recursos económicos", y a veces por negligencia de los padres, dijo Cuellar a IPS.

 

En su comunidad, agregó, hay entre cuatro y cinco asesinatos al mes. "En este país no hay opciones", concluyó el joven.

 

07/06/2008 22:23 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Voto de confianza al FMLN

(publicat al Diario Colatino del 26/05/2008)

Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino

Las y los salvadoreños calificaron con su peor nota la gestión del Presidente de la República, Elías Antonio Saca, 5.47, a pocos días que éste inicie su último año al frente del ejecutivo, según la más reciente encuesta de opinión de la UCA. En la misma, el 62.7% de los encuestados cree que “ARENA no debe gobernar más el país”. Mientras que el principal partido de oposición, el FMLN, recibió un voto de confianza, y lo pone como favorito para ganar las elecciones de 2009, según los resultados de la última encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP), presentado hoy.

La población evaluó con una nota de 5.47 la administración del Presidente Saca, y que es considerada por el IUDOP como una nota que lo pone en desventaja, en momentos de una coyuntura electoral.

La encuesta realizada entre el 3 y 12 de mayo, en una muestra de 1 mil 200 personas, de las cuales un 52% consideraron que a cuatro años de esta gestión presidencial “no se ha tenido un cambio positivo” en sus vidas.

El sacerdote jesuita José María Tojeira, rector de la UCA, explicó que uno de los factores que ha contribuido a que el actual gobierno esté en desventaja ante su principal rival electoral el FMLN, es la crisis económica, que está golpeando a la población.

Tojeira comentó que el mensaje que deja esta encuesta “es la necesidad de pensar en algún tipo de pacto social, esto es indispensable en estos momentos para poder gobernar en los próximos años”.

“El pacto debe ser entre las dos principales fuerzas, de lo contrario ARENA no ganará las elecciones y el FMLN no podrá gobernar”, añadió.

El 80.4% de la población opinó que la situación económica del país ha empeorado con el actual gobierno. Y atribuyen como el principal fracaso de la gestión de Saca, la inoperancia a resolver los problemas: generar empleos, velar por madres solteras, ser concertador.

Un 46.6% cree que el Presidente Saca, “está gobernando mal”, y de sus ministerios sólo cuatro de ellos superan la nota de seis, de acuerdo a la evaluación que hacen los encuestados.

A diferencia de otros años, entre la población existe un buen porcentaje de encuestados que consideran que el FMLN puede asumir responsablemente la solución de algunos problemas que están afectando a los salvadoreños.

Los datos revelan que un 38% de los encuestados, considera que el FMLN es el partido que puede luchar contra la corrupción; cerca del 40% que podría generar empleos; 46% frenar el alza de precios, entre otras expectativas.

En el campo político, la encuesta revela una amplia ventaja del partido opositor, FMLN, ante el partido oficial, para las elecciones presidenciales, municipales y legislativas.

En preferencias a la Presidencia de la República, el FMLN obtuvo el 42.1% sobre el 26.1% de ARENA; legisladores 37.2% a favor del frente sobre 24.5% de ARENA; y en concejos municipales: 34.8% a favor del FMLN, sobre 25.8% de ARENA.

Jeannette Aguilar, Directora del IUDOP, atribuye esta ventaja del momento, que beneficia al FMLN, debido a “que el perfil del candidato (de ARENA) no logra crecer, aunque esto puede cambiar en los próximos meses”, puntualizó.

Sin embargo, la encuesta revela que la candidatura de Rodrigo Ávila no es aceptada en un 57%, que consideran que hubiese sido otro candidato.

La encuesta deja en claro que el crecimiento del partido opositor, se basa en la participación de un miembro de la sociedad civil, que se percibe entre la población, con la candidatura de Mauricio Funes, y en el desgaste del partido oficial, frente a una crisis económica, en la cual Tojeira, recomendó soluciones no asistencialista sino integrales y de impacto en la sociedad.

27/05/2008 00:44 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Centroamérica, sitiada entre el crimen y la represión

(publicat a el País, el 14/04/2008)

Expertos en la lucha contra la violencia debaten sobre el aumento de los pandilleros y el fracaso de las políticas de mano dura

JUAN JOSÉ DALTON - San Salvador - 14/04/2008

 

En amplias zonas de El Salvador se observan estampas muy parecidas a las que se vivieron durante la época de la guerra civil (1980-1992): unidades de soldados y policías patrullando las calles, policías en retenes de carreteras, sitios diurnos y nocturnos y registros en barrios pobres con la presencia de medios de prensa para transmitir en directo la brutal captura de "sospechosos".

 

La diferencia entre lo que sucedía antes y lo que sucede ahora es que durante la guerra se perseguía al "subversivo comunista" y en la actualidad, al pandillero o marero. Para algunas autoridades de la actual política de seguridad en El Salvador, basada en la dura represión del delincuente, la diferencia es mínima. De hecho, según el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, impulsor del cuestionado Plan Súper Mano Dura, "las pandillas son peores que el terrorismo".

 

Por eso, en la actualidad, al igual que durante el conflicto bélico, planea el fantasma de la guerra sucia: aparecen cadáveres de jóvenes con las manos atadas en la espalda, con señales de tortura y con un disparo en la nuca. Otros son ametrallados desde vehículos o motos en marcha. El pasado sábado, dos jóvenes, Daniel Alberto Vásquez Guevara, de 25 años, y su amigo Juan Carlos Arévalo García, de 17, fueron secuestrados; fueron encontrados horas después acribillados a balazos, en la zona de San Antonio Chávez, en la oriental provincia de San Miguel.

 

"Se estigmatiza al joven de barrio y se dice que es pandillero; se generaliza con que todas las pandillas son crimen organizado. Al final, lo que se hace es criminalizar la pobreza", explica Jeannette Aguilar, experta en pandillas juveniles y directora del Instituto de Opinión Pública de la jesuita Universidad Centroamericana (IUDOP). Las maras no se han quedado con los brazos cruzados: su organización es ahora más sofisticada, compartimentada y clandestina, según informes policiales.

 

En la década de los ochenta, cientos de miles de salvadoreños emigraron a Estados Unidos huyendo de la guerra. La mayoría se estableció en los barrios pobres de Los Ángeles. Ahí nacieron las pandillas Mara Salvatrucha y Mara 18, en un principio integrada por jóvenes rebeldes, amantes del rock y de la vida loca, ligada al consumo de drogas.

 

Muchos de estos mareros fueron perseguidos y deportados de Estados Unidos. Así comenzó un tránsito imparable que hizo proliferar las maras por la llamada Ruta del Migrante: Guatemala, El Salvador, Honduras, los Estados fronterizos de México y las principales ciudades estadounidenses (Los Ángeles, San Francisco, Nueva York y San Francisco, entre otras).

 

Los planes Mano Dura (El Salvador), Puño de Acero (Honduras) o Escoba (Guatemala) -políticas ancladas en la represión- fueron apoyadas por Washington tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 como parte de la lucha contra el terrorismo, que también incluía un endurecimiento de la política migratoria. Desde 2003, El Salvador se convirtió en una especie de centro coordinador contra el pandillerismo a través de la celebración anual de una Convención Internacional Antipandillas, que la semana pasada tuvo su cuarta edición y en la que se reunieron cerca de 350 expertos y agentes policiales de El Salvador, Estados Unidos, México, Honduras, Guatemala, Puerto Rico y Costa Rica.

 

"Las conclusiones de dichos cónclaves llevan a lo mismo: la represión. Ahora están haciendo énfasis en aspectos de información e inteligencia. Lo que puedo decir, de acuerdo a nuestra experiencia, es que estos planes han fracasado; la violencia y los homicidios se han incrementado. La misma policía ha reconocido que, después de cinco años, las pandillas han incrementado su número de integrantes", aseguró Benjamín Cuéllar, experto en derechos humanos e integrante de la Coalición Centroamericana para la Prevención de la Violencia Juvenil (CCPVJ), organismo que sostiene también que las convenciones han servido para justificar el incremento de los presupuestos policiales y a Washington le vale para asegurarse el "dominio en la zona en temas de seguridad".

La mejor receta, la prevención

Hace cuatro años que el sacerdote español Antonio Rodríguez, de 35 años de edad, dirige un plan de prevención contra la violencia en la ciudad salvadoreña de Mejicanos, donde ejerce como párroco. "En este año me capturaron a 16 jóvenes que estaban integrados a mi parroquia. Los acusan de ser mareros, pero son jóvenes expulsados de sus hogares pobres y desintegrados. Los capturaron de madrugada, rompieron las puertas de sus casas para capturarlos, los golpearon y dejaron con miedo a todas sus familias... Amplias zonas de Mejicanos, de Zacamil y de Ayutuxtepeque [alrededores de San Salvador, la capital] están sitiadas por soldados y policías armados. ¡Ahora nadie quiere ir a los planes de prevención porque tienen miedo ser capturados y enviados a la cárcel! Otros jóvenes han sido asesinados", denuncia indignado el sacerdote.

 

Los jóvenes salvadoreños no tienen muchas opciones: la migración en busca de trabajo y bienestar, que afecta a un tercio de la población de casi seis millones de habitantes, ha redundado a su vez en un incremento de la desintegración de la familia. La historia de cada pandillero responde a un patrón de violencia cíclica que recorre invariablemente el camino entre la víctima y el verdugo.

 

Así lo explica el experto Benjamín Cuéllar: "Es cierto que [los pandilleros] se matan por rivalidades, que están en el narcomenudeo y en las extorsiones. Sin embargo, el Estado autoritario que se ha impuesto sólo pone en la mira a las pandillas y deja de lado el crimen organizado, con nexos políticos y con los grandes poderes económicos. Es decir, aquí hay que cambiar muchas cosas y visiones; de lo contrario seguiremos en un círculo vicioso".

 

14/04/2008 20:44 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Centenares marchan por el alto costo de la vida

(publicat al Diario Colatino de 12/04/2008)

Alicia Sánchez
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino

El alto costo de la vida ya empieza a generar reacciones en la población salvadoreña. Esta mañana centenares de personas aglutinadas en el Movimiento Popular por la Paz y la Justicia Social (MPJS) marcharon desde la Plaza Las Américas (el monumento al Salvador del Mundo) hasta la Plaza Cívica del centro capitalino.

Las demandas de la población en concreto son dos: la primera y principal, es manifestar su descontento ante el alto costo de la vida; y la segunda, rechazar los “proyectos de muerte” como la explotación minera, la construcción de la carretera Longitudinal del Norte y las represas.

El Obispo de la Iglesia Luterana en el país, Medardo Gómez, manifestó “que este es el momento oportuno para que la población actúe y manifieste su descontento ante tanta violación a sus derechos”.

El religioso sostuvo que el MPJS es un esfuerzo apolítico y que su fin es presentarle una propuesta de plan de nación al gobierno.

“Esperamos que la propuesta y el plan de nación que presentaremos en una próxima fecha, ilumine a los políticos”, recalcó el obispo Gómez.

Y la propuesta de la que habla el Obispo Luterano será elaborada la semana próxima por la coordinación del MPJS y la dará a conocer con otra marcha pacífica.

“En esta marcha se puede evidenciar la crisis económica, social y política en la que vive el pueblo salvadoreño, en estos momentos”, aseguró el secretario general de Bases Magisteriales (BM), Luis Mario López.

Y una muestra de ello es la opinión de doña Guadalupe García, quien es ama de casa y vive en San Jacinto. “Estamos pidiendo que pare ya el alto costo de la vida. Ya no alcanzamos a comprar la comida de nuestros hijos”, manifestó doña García.

El MPJS está formado por organizaciones de la iglesia católica, luterana y evangélica; trabajadores, estudiantes universitarios y jóvenes.

Tanto el obispo Gómez como el Secretario General de BM aseguraron que el MPJS es un esfuerzo alternativo; asimismo rechazaron el aumento de precio al pasaje del transporte colectivo para el lunes.

La marcha llegó hasta la Plaza Cívica del centro de San Salvador y, allí, finalizó con una acto cultural donde se presentó al Comité Coordinador del MPJS.

 

13/04/2008 11:16 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Centenares marchan por el alto costo de la vida

(publicat al Diario Colatino de 12/04/2008)

Alicia Sánchez
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino

El alto costo de la vida ya empieza a generar reacciones en la población salvadoreña. Esta mañana centenares de personas aglutinadas en el Movimiento Popular por la Paz y la Justicia Social (MPJS) marcharon desde la Plaza Las Américas (el monumento al Salvador del Mundo) hasta la Plaza Cívica del centro capitalino.

Las demandas de la población en concreto son dos: la primera y principal, es manifestar su descontento ante el alto costo de la vida; y la segunda, rechazar los “proyectos de muerte” como la explotación minera, la construcción de la carretera Longitudinal del Norte y las represas.

El Obispo de la Iglesia Luterana en el país, Medardo Gómez, manifestó “que este es el momento oportuno para que la población actúe y manifieste su descontento ante tanta violación a sus derechos”.

El religioso sostuvo que el MPJS es un esfuerzo apolítico y que su fin es presentarle una propuesta de plan de nación al gobierno.

“Esperamos que la propuesta y el plan de nación que presentaremos en una próxima fecha, ilumine a los políticos”, recalcó el obispo Gómez.

Y la propuesta de la que habla el Obispo Luterano será elaborada la semana próxima por la coordinación del MPJS y la dará a conocer con otra marcha pacífica.

“En esta marcha se puede evidenciar la crisis económica, social y política en la que vive el pueblo salvadoreño, en estos momentos”, aseguró el secretario general de Bases Magisteriales (BM), Luis Mario López.

Y una muestra de ello es la opinión de doña Guadalupe García, quien es ama de casa y vive en San Jacinto. “Estamos pidiendo que pare ya el alto costo de la vida. Ya no alcanzamos a comprar la comida de nuestros hijos”, manifestó doña García.

El MPJS está formado por organizaciones de la iglesia católica, luterana y evangélica; trabajadores, estudiantes universitarios y jóvenes.

Tanto el obispo Gómez como el Secretario General de BM aseguraron que el MPJS es un esfuerzo alternativo; asimismo rechazaron el aumento de precio al pasaje del transporte colectivo para el lunes.

La marcha llegó hasta la Plaza Cívica del centro de San Salvador y, allí, finalizó con una acto cultural donde se presentó al Comité Coordinador del MPJS.

 

13/04/2008 11:00 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Centenares marchan por el alto costo de la vida

(publicat al Diario Colatino de 12/04/2008)

Alicia Sánchez
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino

El alto costo de la vida ya empieza a generar reacciones en la población salvadoreña. Esta mañana centenares de personas aglutinadas en el Movimiento Popular por la Paz y la Justicia Social (MPJS) marcharon desde la Plaza Las Américas (el monumento al Salvador del Mundo) hasta la Plaza Cívica del centro capitalino.

Las demandas de la población en concreto son dos: la primera y principal, es manifestar su descontento ante el alto costo de la vida; y la segunda, rechazar los “proyectos de muerte” como la explotación minera, la construcción de la carretera Longitudinal del Norte y las represas.

El Obispo de la Iglesia Luterana en el país, Medardo Gómez, manifestó “que este es el momento oportuno para que la población actúe y manifieste su descontento ante tanta violación a sus derechos”.

El religioso sostuvo que el MPJS es un esfuerzo apolítico y que su fin es presentarle una propuesta de plan de nación al gobierno.

“Esperamos que la propuesta y el plan de nación que presentaremos en una próxima fecha, ilumine a los políticos”, recalcó el obispo Gómez.

Y la propuesta de la que habla el Obispo Luterano será elaborada la semana próxima por la coordinación del MPJS y la dará a conocer con otra marcha pacífica.

“En esta marcha se puede evidenciar la crisis económica, social y política en la que vive el pueblo salvadoreño, en estos momentos”, aseguró el secretario general de Bases Magisteriales (BM), Luis Mario López.

Y una muestra de ello es la opinión de doña Guadalupe García, quien es ama de casa y vive en San Jacinto. “Estamos pidiendo que pare ya el alto costo de la vida. Ya no alcanzamos a comprar la comida de nuestros hijos”, manifestó doña García.

El MPJS está formado por organizaciones de la iglesia católica, luterana y evangélica; trabajadores, estudiantes universitarios y jóvenes.

Tanto el obispo Gómez como el Secretario General de BM aseguraron que el MPJS es un esfuerzo alternativo; asimismo rechazaron el aumento de precio al pasaje del transporte colectivo para el lunes.

La marcha llegó hasta la Plaza Cívica del centro de San Salvador y, allí, finalizó con una acto cultural donde se presentó al Comité Coordinador del MPJS.

 

13/04/2008 10:44 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

El Salvador, TLC sin frutos

(article publicat a Rebelión el 31/03/2008)

Las cosas no le han salido bien al presidente Elías Antonio Saca, principal aliado de Estados Unidos en Centroamérica e impulsor de la firma del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Washington (TLCCA-RD).

En pleno rechazo al TLC que ya lleva año y medio de entrada en vigor, más de 15 organizaciones sociales convocaron a una manifestación y expresaron su preocupación por la difícil situación económica que atraviesan las familias salvadoreñas, en su mayoría de escasos recursos.

El movimiento social de El Salvador ha estado protestando por el alto costo de la vida, y exigen al régimen de Antonio Saca que controle los precios de la canasta básica y de todos los productos en general.

Armando Flores, del Centro para la Defensa del Consumidor (CDC) calificó de impresionante el alza constante de precios mientras, las autoridades "siguen sin hacer algo" para detenerlos, sobre todo la harina, frijol, maíz, huevo, lácteos y otras decenas de productos.

Para Flores, el frijol, el maíz y el arroz son esenciales en la dieta familiar y están controlados por empresas privadas y transnacionales que mueven los precios a sus beneficios sin importarles la población.

El Salvador se ha convertido en uno de los países que contradicen las loas lanzadas por Estados Unidos a favor de las virtudes y los beneficios que conllevan los TLC para las naciones en desarrollo.

Al cabo de año y medio de haber firmado el Tratado, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) advirtieron sobre el alto costo que representa para El Salvador los problemas de desnutrición.

En algunas regiones, sobre todo en las áreas campesinas, la desnutrición crónica alcanza entre el 40 y 50 % de la población con costos que equivalen al 7,4% del Producto Interno Bruto (PIB). Para el PMA y la CEPAL estos datos son el “reflejo de la historia nutricional del país, que ha afectado la salud, educación y producción de toda su población”

Mientras el régimen de Saca es el único de América Latina que mantiene un contingente militar en Iraq en apoyo a la ocupación estadounidense, los problemas internos continúan creciendo en el país.

Las pandillas, denominadas Maras, continúan proliferando por todo el país debido a las malas condiciones sociales, y los asaltos y asesinatos se han convertido en una “epidemia” de difícil solución.

Un estudio de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) reveló que el 78 % de la población carece de seguro médico estatal o privado y el 90% de los más pobres no cuenta con ese beneficio.

El presidente de la República garantizó antes de suscribir el TLC que crecerían en espiral los nuevos puestos de trabajo pero el desempleo se mantiene aún como una tarea pendiente pues según cifras de organizaciones sociales y sindicales la cifra se ubica en 66.70% y en 54% los que no lo han podido encontrar desde hace más de un año. Las oportunidades de trabajo para los salvadoreños en los últimos tres años han disminuido en un 46.10%.

Estadísticas de la Organización de Naciones Unidas muestran que en esta nación centroamericana de un total de 8 000 000 millones de habitantes, el 40,8 % está por debajo de la línea de pobreza.

La atención pública salvadoreña que tradicionalmente ha estado en crisis por desinterés estatal, se agravó con la entrada en vigor del TLC pues pocos meses después fue firmada la Ley de Creación del Sistema Nacional de Salud que contiene fundamentalmente elementos privatizadores.

Según el Colegio Médico, sindicalistas del sector y organizaciones sociales y políticas esa ley conspirará con el derecho de los ciudadanos a disponer de atención médica y ese servicio solo podrá ser pagado por las personas adineradas.

FUSADES explicó que la mayor parte de los salvadoreños tampoco cuentan con la protección de otros programas de seguridad en el área de salud y el 85% de la población rural carece de la más mínima atención médica. Enfermedades oftalmológicas, estomacales, cardiovasculares y de cáncer golpean prolíferamente a los ciudadanos según el Programa Rural de Salud Visual de la Fundación para el Desarrollo de la Mujer.

Junto al incremento del desempleo y los precios de los alimentos, el régimen ha aprobado la siembra de 600 000 manzanas de caña de azúcar como materia prima para la fabricación de agrocombustible (etanol) que se extrae de la fermentación de azúcares o del almidón de la biomasa del maíz, cebada, mijo, sorgo, centeno, avena, y de desechos agrícolas y forestales.

Miguel Alemán, representante de la Confederación de Cooperativas de la Reforma Agraria (CONFRAS), denunció que con el TLCCA que la agricultura nacional pronto sucumbirá ante las importaciones de productos provenientes de Estados Unidos. Alemán agregó que dentro de tres años, en el país solo se consumirán las importaciones provenientes de Estados Unidos y los sectores productores de arroz, lácteos, frijol y maíz blanco serán los primeros en desaparecer.

Ricardo Navarro, presidente del Centro de Tecnología Avanzada de El Salvador (CESTA), rechazó la fabricación extensiva del etanol y advirtió que instalar esas plantas generará graves problemas sociales porque implicará dejar de producir alimentos para la población.

Además, CESTA y FUCADES denunciaron que las transnacionales, amparadas en el TLC, se adueñarán de grandes extensiones de tierra para la siembra de caña lo que disminuirá las producciones nacionales de alimentos y con la introducción de modernas maquinarias para atender los sembrados, no se crearán nuevos empleos sino que se utilizará mano de obra temporal, mientras el hambre aumentará entre los campesinos los cuales continuarán emigrando hacia las ciudades o al exterior.

Cuando Saca concluya su gestión a principios de 2009 le dejará un gris panorama a sus coterráneos salvadoreños y además un Tratado que solo sirve de Libre Comercio a Estados Unidos y sus transnacionales.

01/04/2008 00:15 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

El asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero

(publicat al Diario Colatino el 27/03/2008)

Iván C Montecinos

El pasado lunes se conmemoró un aniversariomás del asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, ocurrido el 24 de marzo de 1980.

Como era de esperar, miles de personas recordaron con mucho fervor esta histórica fecha que marcó la vida de las salvadoreñas y los salvadoreños.

Recordando aquel fatídico lunes 24 de marzo de 1980, cuando la relativa tranquilidad de la Universidad de El Salvador, fue abruptamente interrumpida poco  después de las cinco de la tarde, al escucharse  por los altoparlantes de la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS),  la terrible noticia de que Monseñor Oscar Arnulfo Romero había sufrido un atentado, inmediatamente se paralizaron las actividades.

Cuando minutos después, por los mismos altavoces, se confirmó la muerte de Monseñor Romero, en un primer momento en la universidad  hubo un sepulcral silencio, pero, segundos más tarde, todas las personas que ahí se encontraban entraron  en pánico y  se produjo una histeria colectiva que provocó que todos corrieran en desbandada, atropelladamente, para salir del recinto universitario, increíble, pero en menos de cinco minutos  aquel lugar quedó totalmente vacío.

En un primer momento mi reacción fue agarrar las cámaras y salir para el Hospital Divina providencia; pero era tan fuerte la impresión de terror colectivo en la universidad, que, al igual que todos, también me llené de pánico y salí huyendo. No era para menos, la reflexión generalizada en aquel momento fue: “ Si han asesinado a Monseñor Romero, en este país matan a cualquiera”.

Esa negra noche del asesinato de Monseñor Romero, el miedo se extendió por toda la capital, al grado que sus calles a tempranas horas quedaron vacías. El silencio nocturno fue interrumpido por el estruendoso ruido de bombas que se escucharon por largo tiempo en la capital,  de esa manera las organizaciones populares manifestaban su dolor y cólera  por el vil asesinato de quien fuera el guía espiritual de todo un pueblo sometido a una irracional represión gubernamental y militar.

Cuando el féretro con el cuerpo del Obispo asesinado llegó a la Catedral, comenzaron a desfilar miles de personas que querían mirarlo por última vez, aquí se pudo observar especialmente a gente de los estratos pobres muy humildes como campesinos, estudiantes, religiosos, profesionales, obreros quienes con un profundo silencio y un especial respeto veneraban a Monseñor Romero, en muchos casos depositando una lágrima sobre el ataúd a la vez que lo tocaban y se persignaban. Mientras tanto, miembros de las comunidades cristianas, a un costado de la iglesia, se mantuvieron en constante vigilia durante la semana que duró el homenaje póstumo a Monseñor.

Inmediatamente que se conociera  la noticia del asesinato de Monseñor Romero, comenzaron a llegar al país grandes cantidades de periodistas, fotoperiodistas y equipos de televisión que venían a darle cobertura hasta en los mínimos detalles a este lamentable acontecimiento que fue portada de periódicos, noticieros radiales y de televisión mundial.

El entierro de Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue programado para el Domingo  30 de marzo, inicio de la Semana Santa. Con gran expectativa se esperaba que asintieran a las exequias, miles de salvadoreños, así como numerosas delegaciones diplomáticas, políticas  y religiosas de muchos países, a pesar de que se respiraba un ambiente de inseguridad e intranquilidad.

Aquel Domingo  de Ramos, día del entierro, los millares de fieles comenzaron a llegar a Catedral desde  muy temprano, muchos portaban las tradicionales palmas de Semana Santa y otros llevaban fotografías del pastor asesinado, también las organizaciones populares, religiosas y sociales llegaban portando mantas alusivas a Monseñor, algunas fueron colocadas en el  exterior del Palacio Nacional. Muy pronto la iglesia y la Plaza Cívica estaban completamente abarrotadas. 

En un determinado momento, alrededor de las 11 de la mañana, yo me encontraba haciendo fotografías desde la parte alta de Catedral, cuando se  escuchó una fuerte explosión proveniente de un costado del Palacio Nacional, donde se observó una espesa columna de humo.

Enseguida comenzó un fuerte tiroteo que provocó que las miles de personas en la plaza corrieran desesperadamente, buscando la protección en el interior de la iglesia, en este intento murieron muchas personas aplastadas por la descontrolada muchedumbre.

Inmediatamente que el tiroteo se calmó, el centro de la capital se convirtió en un verdadero caos, los muchachos de las organizaciones populares voltearon y quemaron vehículos y un miedo insuperable invadió a las millares de personas que abandonaron con temor la concentración de los funerales del profeta asesinado.

El horrendo magnicidio de Monseñor Oscar A. Romero, en cierta manera, marcó para siempre la historia de los salvadoreños, es uno de los hechos  más trascendentales del país en el pasado siglo. No se podía creer cómo grupos extremistas de la derecha llegaran hasta el punto de asesinar al máximo obispo de la Iglesia Católica.

Cuentan que mientras miles de personas humildes hacían vigilias y  lloraban la muerte de Monseñor Romero, un puñado de políticos de la derecha y de adinerados celebraron este asesinato con sendas fiestas donde abundó el licor  fino y la buena comida.

Cabe mencionar que tras la mano de la nefasta persona  que empuñó la maldita arma que asesino a Monseñor Romero, existió toda una campaña orquestada por la derecha de este país, quienes a diario publicaba en los principales periódicos sendos campos pagados, firmados por personas y agrupaciones fantasmas que arremetían y vilipendiaban el pensamiento y el cristiano accionar de quien fuera el máximo representante de la iglesia.

Hoy, a 28 años del martirio de Monseñor Romero, miles de personas desfilaron por las calles de San salvador portando carteles alegóricos  y entonando lindas canciones que recuerdan la vida de tan ilustre personaje.  En la cripta de catedral, donde se encuentra  la tumba,  se congregaron muchos feligreses para recordar con cantos y anécdotas de lo que pasaba Monseñor cuando visitaba las comunidades campesinas de Chalatenango y le tocaba enfrentarse a los retenes militares que sin ninguna consideración lo detenían y lo sometían a interrogatorios.

Casi tres décadas han pasado desde aquel fatídico día 24 de marzo de 1980 y todo un pueblo espera con ansias justicia por este horrendo crimen y por el momento en que la Santa Sede del Vaticano ratifique la que es ya una  determinación universal de declarar a Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdámez, como nuestro SAN ROMERO DE AMÉRICA.

“Y ahora escribe” Iván C Montecinos, Periodista colaborador de Raíces y Diario Co Latino.

27/03/2008 20:20 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Monseñor Romero, una voz que sigue presente en El Salvador

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(publicat al Diario Colatino de 24/03/2008)


Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino

Hoy hace 28 años, fue asesinado por escuadrones de la muerte, en medio de una crisis social y política en El Salvador, el Arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Muerte que quiso callar al Pastor, pero que su voz suena más agudo hoy y más que ausencia ha sido un referente para las nuevas generaciones de salvadoreños.

Caracterizado por ser un fiel acompañante de la clase más pobre de este país y crítico de las injusticias sociales, Monseñor Romero fue durante su trayectoria un ejemplo a seguir, aspecto que sigue preservando actualmente.

Luego de su crimen, el 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba una misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia, en la Colonia Miramonte, el religioso ha logrado responder a muchos que cree en él y lo consideran un Santo.

Del crimen del religioso se responsabiliza, según el Informe de la Comisión de la Verdad, al ex mayor Roberto D´Abuisson, fundador del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), hecho que consideran que debe ser reconocido por el Estado salvadoreño y sobre todo por el gobierno de turno, quien aun se niega en cumplir tres recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CDIH), emitidas en el 2000 “y que prácticamente han sido ignoradas”, lamenta Antonio Barrera, de la Coordinadora Ecuménica de la Iglesia de las y los Pobres de El Salvador (CEIPES) y Comité Monseñor Romero.

Y es que hablar de Monseñor Romero, a casi tres décadas de su asesinato, es hablar de una persona que “caló” en la sociedad salvadoreña, y que sigue “contagiando a los jóvenes”, considera Barrera.
Ahora más que nunca, consideran muchos, sus mensajes, que acompañaron a los salvadoreños a finales de los 70´s y principios de los 80´s, durante sus homilías dominicales, se mantienen vigentes.
Algunos católicos le dan la característica de “profeta” y la gran mayoría de Santo.

De hecho, en Roma, Italia, se lleva un proceso de Canonización.

En el Vaticano, la “Congregación para las Causas de los Santos”, ha logrado avanzar en el proceso.

“Las frases de Monseñor Romero son certeras y calan en lo más profundo”, señala Barrera, quien destacó que a 28 años del asesinato del “viejito Romero”, como también le llaman, las comunidades y sobre todo el pueblo romerista, “tenemos la oportunidad para recordar al país y al gobierno de turno que hay una deuda con la memoria histórica”.

De parte del pueblo, puntualizó Barrera, existe todo el interés de perdonar a aquellos que le asesinaron, siempre y cuando el Estado cumpla con lo solicitado por la CIDH, organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA), y que en el 2000, planteó tres cosas: una investigación completa e imparcial; reparación a las víctimas a consecuencia de violaciones a Derechos Humanos; y la derogación de la Ley de Amnistía, aprobada en 1993, y que imposibilitó en El Salvador, juzgar a responsables de violaciones de derechos humanos, durante la guerra civil de más de 12 años.

“CEIPES, estamos por el perdón que se constituya sobre la base de la aceptación… queremos perdonar a D´Abuisson, al partido ARENA, pero sobre la base de que pidan perdón”, enfatizó Barrera.

En este 28 aniversario del martirio de Monseñor Romero, sus seguidores consideran que su voz sigue resonando en el pueblo y más allá de las fronteras. “Recibimos este aniversario con alegría, ya no es dolor y martirio sino recordar esperanza de que Monseñor Romero, peleó por su pueblo”, añadió Barrera.

Resucitaré en el pueblo
La frase “y si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”, pronunciada por Monseñor Romero, hace más de 28 años, sigue vigente en el pueblo, y con mayor fuerza en las generaciones jóvenes que ni siquiera le conocieron pero se identifican con su pensamiento.

“Él significa un ejemplo para las nuevas generaciones… con Monseñor Romero, a los cipotes nos les da pena sentirse atraídos por él. Romero pega y tiene su propia capacidad de convocatoria”, concluyó Barrera.

Extracto de la homilía de Monseñor Romero, pronunciada el 23 de marzo de 1980, un día antes de su asesinato: “…Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejército, y en concreto a las bases de la guardia nacional, de la policía, de los cuarteles.

Hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la Ley de Dios que dice: NO MATAR... Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios... Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla... Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado... La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación.

Queremos que el Gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre... En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión ... !”

27/03/2008 18:19 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

“Monseñor Romero no es santo, porque cuesta mucho el proceso y somos pobres”: Leonardo Boff

 (Publicat al Diario Colatino del 24/03/2008)

Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino

La celebración del Vigésimo Octavo aniversario de la muerte martirial de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, trajo la visita de Leonardo Boff, doctor en Teología, Filosofía, y uno de los más importantes representantes de la Teología de la Liberación.

Nacido en Concordia, Brasil, ingresó a la Orden de los Frailes Menores Franciscanos en 1959.

Ahora, a sus 70 años, se encuentra retirado, lo que le ha permitido escribir más de 60 libros en áreas de teología, filosofía, antropología y mística.

Su aporte en la Teología de la Liberación fue motivada ante la indignación que le produjo la miseria y marginación de los pueblos, frente al discurso de la fe cristiana.

Profesor de teología por más de 22 años, afirmó haber tenido el privilegio de conocer a Monseñor Óscar Arnulfo Romero, en una reunión del CELAM, en Puebla, México, donde narró que lo llamó aparte para pedirle ayuda para “hacer una teología de la vida, porque en mi país, la vida no vale nada”.

- Diario Co Latino - ¿Por qué Monseñor Fernando Saénz, insiste cuando se habla de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, que no debe politizarse ?
- Leonardo Bolff (LB) – Porque normalmente la política de la iglesia institucional era política de derecha, y se componía del “status quo”, no se daban cuenta que era una política peor.

Una política que pone como centralidad la vida amenazada, la justicia de los pobres, el rescate de la memoria de las culturas originarias, la dignidad de los seres humanos, y la sacralidad de la vida, esa para mí, es la política de Jesús, la política del Reino.

-Monseñor Romero evangelizó, pero para unos eso era política.

- LB – Para mí él no hizo política, hizo evangelización, esa es la política de Dios y uno tiene que hacerla, porque si no se hace, no estamos en la tradición de los apóstoles.

Cuando San Pablo visita a Pedro, para ver si estaba bien, y a ponerse de acuerdo, Pedro le preguntó ¿Y cómo tratás a los pobres?, esa es la esencia del evangelio pertenecer a los pobres.

Luchar por los pobres, es hacerlo por la vida… porque mueren antes del tiempo, su derecho a la salud, la vivienda, trabajo y su dignidad , es, a mi juicio, no hacer política, es hacer función pastoral de un Obispo en nombre del evangelio.

Es aquél que denuncia lo malo y anuncia lo bueno, que apoya a esos movimientos, que fortalecen los bienes del reino como la justicia, la compasión, la solidaridad y la centralidad de la vida.

- ¿Por qué entonces a 28 años de su muerte martirial aun no ha sido reconocido como Santo, por el Vaticano?
LB –Porque somos pobres, porque cuesta mucho el proceso de un Santo, entonces, América Latina tiene muchos santos, pero no canonizados, porque hay que pagar mucho por ese proceso.

Pero, creo que Monseñor Romero está canonizado en el corazón de su pueblo, porque todos los que articulan la fe cristiana, el discurso del mundo de la pobreza y la injusticia, que es de donde nace la liberación de él como un gran testigo.

Es un mártir, es una persona que tiene virtudes, santidad, que tiene una profunda irradiación de profunda verdad, bondad y tranquilidad de sentirse de la mano de Dios y no tener miedo de las amenazas de muerte.

Creo que pasado un tiempo dentro de 40 ó 50 años, después que todo haya pasado me pregunto ¿quiénes serán los referentes de la iglesia en América Latina?, será Romero, Angeleri, Elder Cámara, y tantos que han sido sacrificados.

Recordemos que hay muchos religiosos, laicos, catequistas, personas de las comunidades de base de los círculos bíblicos, que por el sencillo hecho de tener una Biblia en su casa fueron perseguidos, esos son los mártires anónimos, y es a todos ellos hay que rescatar su memoria, porque tuvieron la actitud correcta.

-¿Entonces los postulados de la Teología de la Liberación siguen vigentes, en este siglo?
La Teología de la Liberación nació escuchando el grito de los oprimidos, de los pobres económicamente, de los indígenas, de los negros, de las mujeres, eran muchos gritos de los rostros de la pobreza.

Y ocurre que esa pobreza no sólo sigue, sino que se ha profundizado a nivel del mundo. Hay un grito enorme de la humanidad, hay un escenario de sufrimiento, un inmenso vía crucis de la humanidad.

No solamente los pobres gritan ahora, gritan también la tierra, los animales, las plantas, ya que, también son oprimidos y mientras esos gritos siguen habrá siempre cristianos que lo escuchen y hagan el seguimiento de Jesús y Dios, vamos a actuar y vamos ayudar a esta gente para que haya más justicia y más esperanza de vida.

- ¿Y siempre serán señalados de un pensamiento político?
LB – Recordemos que Jesús fue un mártir, fue un perseguido, fue calumniado por sus propios hermanos, así que, la Teología de la Liberación, tendrá a mi juicio, actualidad y ahora mucho más, que la situación es más grave que cinco años atrás.

-¿Cómo vio usted a Monseñor Romero?
LB - Monseñor Romero vivió dos pasiones, una fue la pasión por Dios en su dimensión religiosa y la pasión por el pueblo, por los pobres. Y su única pasión, un amor entrañable que ama a los suyos hasta el final de su martirio.

-¿Es un mártir contemporáneo?
LB – Hay que entenderlo bien, normalmente se entiende como mártir aquella persona que da su vida y testimonio de una verdad religiosa, de una dogma, de una afirmación bíblica, y son los grandes mártires de la tradición cristiana que de cara a la persecución tomada de cara al cristianismo, preferían morir que sacrificar al emperador sus dioses.

El martirio tiene un significado más grande, no solamente mártir por la fe, sino también, en consecuencia a lo que la fe implica, que es justicia y amor, que es la única fe que salva, cuando es formada por el amor, y dado a aquellos que más lo necesitan.

Entonces Monseñor Romero vivió su dimensión profunda de pasión por Dios y por los pobres, como consecuencia de esa justicia que viene de la fe y la única que salva, dio testimonio de Jesús, que lo llevó hasta el final de su martirio. Monseñor Romero derramó su sangre y dio su vida; para mí es un mártir de los valores de liberación que nace de la fe, de los pobres y así será siempre. Un Santo que fue canonizado por todos nosotros.
 

24/03/2008 22:37 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador Hay 1 comentario.

Rutilio el Grande

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(publicat al Diario Colatino, 11-03-2008 i fotografia de M. Antònia Cuscó)

José M Tojeira

El 12 de este mes se conmemora el 31 aniversario de su muerte.

Alguna gente sencilla, no acostumbrada al patronímico Grande, al recordar a este buen jesuita, suele poner el artículo antes del apellido.

Y porque dice una realidad, queremos titular así este escrito.

Al final quién es grande o pequeño en nuestra historia salvadoreña no se escribe con dinero ni mucho menos con fuerza bruta.

La grandeza se escribe con el corazón, con los sentimientos y con un pensamiento en el que hay coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace.
           
Al propio Rutilio le molestaría que le llamaran grande, con la equivalencia de hacedor de historia y constructor de futuro.

Era un hombre sencillo y que conocía muy bien sus insuficiencias y sus debilidades.

Pero precisamente por eso, y porque simultáneamente era un hombre de fe, sabía bien que el Señor puede hacer maravillas en la humildad de sus seguidores.

Y que la grandeza de ánimo, esa capacidad de tomar grandes decisiones en las que se implican la vida, la libertad, el amor y la solidaridad, es un patrimonio que corresponde con mayor frecuencia a quienes parten del reconocimiento de sus propias limitaciones.

La riqueza suele dar prepotencia, la sencillez generosidad.
           
Y efectivamente Rutilio fue un hombre ganado por la generosidad del Evangelio y deseoso de contagiar esa misma generosidad a sus hermanos y hermanas.

De hecho lo mataron cuando iba a dar los últimos sacramentos a una persona pobre en un catón. Solidario con los enfermos, con los pobres y con quienes padecían cualquier tipo de injusticia.

Su muerte nos descubre, año con año, lo terrible de nuestra propia historia y, simultáneamente, el derroche de bondad y trabajo que tantos hombres y mujeres buenos le han dejado como herencia a El Salvador.

Lo asesinaron miembros de la Guardia Nacional conocidos en Aguilares, hubo sobrevivientes del asesinato que conocían a los victimarios, pero ni siquiera se llegó a abrir el caso realmente.

Nadie investigó, nadie le dio seguimiento al homicidio. La impunidad era una plaga que golpeaba a demasiada gente y Rutilio se unió también a las víctimas que ni siquiera eran reconocidas como tales por el Estado.
           
Pero al mismo tiempo su muerte fue testimonio luminoso de la fuerza del Evangelio. Un hombre con debilidades que a la luz del espíritu de servicio que nace del Evangelio se entregó a la tarea de hacer conscientes de su dignidad cristiana a los miembros de su parroquia.

Dignidad de seres libres que deben buscar el bien, la justicia, el desarrollo, el respeto a sus propios derechos.

Un sacerdote que inició un proceso de formación, muy vinculado a la religiosidad popular y al modo de ser salvadoreño, que se convirtió en un modelo de evangelización ejemplar.

Evangelio de Jesucristo, realidad local y nacional, cambio social desde los valores más hondos de la Buena Nueva, fueron los elementos de aquel ver, juzgar y actuar que la Iglesia proponía en Medellín como elementos básicos de la Evangelización y que hoy siguen proponiendo nuestros obispos en Aparecida, con las observaciones que la experiencia ha ido dándonos.
           

Rutilio sigue, en ese sentido, siendo un hombre actual.

Su tiempo era distinto al nuestro, pero la impunidad y la injusticia siguen presentes con diferentes rostros y estilos.

Su vida y su muerte nos siguen diciendo que la realidad solamente se cambia con una generosidad radical como actitud personal.

Con solidaridad paciente y persistente con el mundo de los pobres.

Con diálogo permanente con los menos favorecidos y con estudio y reflexión sobre las causas de la pobreza y la injusticia. Y con propuestas organizativas en las que la gente asuma su papel protagónico en la lucha por el desarrollo, descubra al fuerza de su propia conciencia y asuma su plena dignidad de ser humano.
           
Recordar a Rutilio es recordar el único modo de hacer historia que lleva a El Salvador hacia lo positivo. Los intereses individuales exacerbados, la ambición de poder, el lujo y el exhibicionismo de la riqueza pueden crear mundos esplendorosos.

Pero son burbujas brillantes en medio de situaciones inhumanas. Rutilio, y por eso lo recordamos, marcó otra ruta.

La de la conciencia, el testimonio y la entrega generosa y solidaria de su vida al servicio de los demás. En el corrido que sus feligreses compusieron tras su muerte se dice: Ahí donde tu caíste - ahí dejamos tu cruz - que no es sólo de madera - sino que es también de luz. Bellas palabras de la fe popular que la historia reciente sigue confirmando.

La Guardia Nacional pasó a la historia salvadoreña como una institución violadora de los derechos de la gente a la que sólo conviene recordar para evitar su repetición.

Rutilio queda como luz, como ejemplo de generosidad, como signo vivo de ese amor cristiano a los más pobres sin el cual nunca habrá desarrollo ni humano ni verdadero.

Porque no es desarrollo verdadero el que necesita crear bolsas de pobreza para que una minoría viva bien.

¿Rutilio Grande? Sí, el mismo al que los campesinos en algún
momento llamaron también, y con razón, Rutilio el Grande.

11/03/2008 21:35 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Washington amonesta a su aliado El Salvador para que frene la violencia

(publicat a El País, el 6/3/2008) 

Sorpresa en el Gobierno salvadoreño por las duras críticas del embajador

JUAN JOSÉ DALTON - San Salvador - 06/03/2008 El embajador de Estados Undos en esta capital, Charles L. Glazer, formuló ayer duras críticas a El Salvador, debido a los altos niveles de criminalidad y corrupción judicial que se registran en el país y que, en su opinión, ahuyentan la inversión extranjera.

Las críticas han sorprendido, ya que El Salvador, como el propio embajador reconoció, es el más firme aliado de Washington en Centroamérica.Glazer, en un desayuno con empresarios de la Cámara Americana de Comercio de El Salvador (AMCHAM, por sus siglas en inglés), aseguró que "los expertos estiman que el costo del crimen [en El Salvador] alcanza un 11% del producto interno bruto PIB]", es decir, aproximadamente 1.800 millones de dólares, lo que el funcionario considera un "impuesto escondido" sobre todos los negocios.

En otro punto, dijo el diplomático que su país está ayudando con programas para combatir el narcotráfico y las pandillas y para mejorar los métodos de investigación y las leyes, pero advirtió que "no será fácil. Los recursos son escasos y la voluntad política, aún más".

Glazer criticó también la corrupción existente en el sistema judicial, algo que ahuyenta al inversor extranjero. A los jueces dijo: "Hay muchos que quieren seguir trabajando con los vicios de siempre". E hizo un llamamiento al Parlamento, a los órganos judiciales, al Gobierno, a la iniciativa privada y a la sociedad civil a que "den un paso adelante y hagan lo correcto para proteger a su país".Se dirigió especialmente a los empresarios, a quienes instó a "tomar una posición de liderazgo" para combatir el crimen que hace de El Salvador la nación más peligrosa del hemisferio occidental, con una tasa de homicidios de 60 por cada 100.000 habitantes, cuando la ONU califica de epidemia las tasas superiores a 10.

Hasta ahora, El Salvador no estaba acostumbrado a escuchar este tipo de críticas, especialmente en la etapa preelectoral que vive el país y en la que un ex director general de la policía, Rodrigo Ávila, se perfila como el hombre fuerte de la oficialista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) en la candidatura presidencial para las elecciones de 2009. Por el momento, el favorito en las encuestas es Mauricio Funes, un reconocido periodista que representa al izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

07/03/2008 22:49 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

El Salvador, el segundo país más impactado por las remesas familiares

(Publicat al Diario Colatino, de 22 de gener de 2008)


Los datos hablan por sí solos: con 3,696 millones de dólares anuales (2007) El Salvador pisa el acelerador en la industria “remesera del sector emigrantes”, y pasa a ser la segunda economía más afectada por las remesas familiares de toda Latinoamérica.

En montos globales, en millones, los primeros receptores en 2006 fueron: México con $23,053, Brasil con $7,373, Colombia con $4,200, Guatemala con 3,610, en 5º lugar fue El Salvador con $3,365.
En términos de % sobre el PIB, medida que se utiliza para afinar más el impacto real de las remesas en la economía, El Pulgarcito de América sale en segundo lugar, con 18% del PIB después de Honduras con un 21.2%. Ecuador ocupa el 3º puesto con el 13.5%.

Todos los grandes receptores de remesas familiares (México, Colombia, Brasil, República Dominicana, Ecuador, Honduras, etc.) han incluido a sus Diásporas en sus procesos democráticos mediante el voto en el exterior.
Colombia y Ecuador, y otros países con altos niveles de emigración, tienen incluso un cupo reservado para los hermanos lejanos en sus respectivas Asambleas Legislativas.

Tristemente en El Salvador, la Democracia no incluye a sus cerca de 3 millones de remeseros (más del 50% del electorado nacional) que día a día trabajan para aumentar la riqueza nacional, fijada por Naciones Unidas y otras instituciones en un 18% del PIB sólo en remesas oficiales.
El impacto total de la contribución de los emigrantes salvadoreños en el PIB (la riqueza nacional) puede rondar el 30% - 35% del PIB.Todos los partidos políticos en la Asamblea Legislativa, excepto ARENA, han manifestado oficialmente su apoyo al anteproyecto de ley para habilitar el voto exterior.

Veremos que pasa cuando pase a votación o si por el contrario el proyecto queda traspapelado en los interiores de las gavetas de los legisladores. Según el presidente Elías Antonio Saca “en el 2009 quedará allanado el camino” . Y ¿esto que quiere decir se pregunta el Presidente? Y nosotros también.
El presidente se auto-responde “que la gente tendrá DUI” y “que hay que hacer las reformas de tipo constitucional” Y ¿ésto que significa? Esa parte no la ha explicado el Presidente.

Lo estamos esperando, su mandato termina en 14 meses.
Para apoyar al voto de los hermanos salvadoreños en el exterior. 

23/01/2008 17:06 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Primer Torneo Infantil de Fútbol Microregión Oriente de Chalatenango

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Con la participación de más de 550 personas, se realizó la inauguración del Primer Torneo Infantil de fútbol de la Microregión Oriente de Chalatenango.

Esta es la primera actividad de fútbol infantil de la zona en donde se reunió a 20 equipos de las 11 escuelas deportivas que son parte del Programa de niños, niñas y jóvenes de la Microregión Oriente de Chalatenango.

La actividad realizada el sábado 19 de enero, inició con el desfile encabezado por la banda de paz del Centro Educativo de San José Las Flores. Llegados a la cancha y luego del himno nacional, el Alcalde de Nueva Trinidad, el señor José Alas, dio las palabras de bienvenida. La juramentación estuvo a cargo del Alcalde de Arcatao y coordinador de la Microregión, el señor Milton Monge. 

El torneo relámpago se realizó en ambas categorías simultáneamente. Resultando ganadores de la categoría masculina el equipo del cantón San José Potrerillos del Municipio de Nombre de Jesús, y de la categoría femenina el equipo del Casco Urbano de Arcatao. 

Este día se marca el inicio de una ronda de partidos del torneo regular, con el objetivo de propiciar un espacio de intercambio y convivencia entre niñas, niños, jóvenes, padres de familia y comunidad, fortaleciendo sus capacidades deportivas y  habilidades físicas, en la búsqueda del conocimiento y práctica de valores por medio del deporte. 

El torneo de futbol y las escuelas deportivas, se desarrollan como parte de las actividades del “Programa de Educación de niños, niñas y jóvenes de la Microregión Oriente de Chalatenango”, que es un esfuerzo conjunto de las Alcaldías Municipales que conforman la Microregión: Arcatao, Nueva Trinidad, San Isidro Labrador, San Antonio de la Cruz y  Nombre de Jesús; la Fundación de Apoyo a Municipios de El Salvador (FUDAMUNI), y con el apoyo de la cooperación internacional a través de la Junta Castilla de la Mancha y Escuelas para el mundo.

La actividad realizada busco también dar a conocer los esfuerzos locales y de las organizaciones sociales, en beneficio de la población infanto-juvenil de la zona, como una alternativa de desarrollo integral, ante el entorno de violencia y la falta de oportunidades que se vive en el país.

22/01/2008 18:26 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Autoritarismo y monopolio

(publicat al Diario Colatino de 15/12/2008)

José M. Tojeira

En todos los campos el monopolio da poder y tiende al autoritarismo. Aunque es un término económico, podemos aplicarlo a temas que van más allá de la exclusividad de ventas que significa etimológicamente.

Generalmente al Estado se le encomienda el monopolio de la fuerza coercitiva e incluso punitivo-defensiva, pero también se le ponen toda una serie de condiciones para evitar que la fuerza sea mal usada.

Los intelectuales tratan siempre de luchar en contra de que el monopolio de la fuerza se vaya a convertir en monopolio de la razón y se sustituya la propia fuerza de la razón por la razón de la fuerza, como suelen decir algunos amantes del lenguaje que resalta los contenidos a través de los contrastes. Por eso en la democracia hay toda una serie de pesos y contrapesos que tratan de que ninguno de los poderes del Estado tenga el predominio sobre los otros y, mucho menos, sobre el ciudadano.

En este contexto que deseamos, de democracia enemiga del autoritarismo, estamos a punto de contemplar un terrible abuso. El nuevo código penal, que se pretende aprobar pronto, consagra el ya nefasto de por sí monopolio de la acción penal de la Fiscalía y le da todavía mayor peso. La Fiscalía, y dentro de ella el Fiscal General, se convierte en dueño absoluto de la acción penal. De modo que si aun ciudadano le dañan, hieren o roban, tendrá que esperar que la Fiscalía decida si sigue el caso o no y de qué manera.

Y si por alguna razón se decide dejar el caso durmiendo, el ciudadano, a parte de quejarse en la misma Fiscalía, no tiene más alternativa si nadie le hace caso, que pedir un antejuicio en la Asamblea Legislativa en contra del Fiscal General. No hay término ni instancia intermedia. Es imposible acudir a un juez y pedirle que él determine si el caso debe abrirse o no. Ya puede ser un homicidio o lo que sea. La Fiscalía tiene el poder absoluto de decisión. Y dentro de la Fiscalía la decisión absoluta, al final, está en manos de un sólo hombre: El Fiscal General.

De modo que si alguien denuncia a un Ministro por corrupción y el Fiscal cree que no hay suficientes pruebas, puede decidir no llevar a juicio al Ministro. En otras palabras, no sólo tiene el monopolio de la acción penal sino, en el fondo, la posibilidad de decidir qué es delito o qué no lo es.

Una maravilla en un país como el nuestro con instituciones débiles, con Fiscales Generales elegidos políticamente y dependientes del Ejecutivo, y con capacidad de favorecer impunemente la impunidad.

Una juez respetable señalaba en las propias páginas del Co Latino, al oponerse al monopolio de la acción penal en manos de la Fiscalía, la enorme cantidad d e homicidios que quedan en la impunidad en El Salvador. ¿Es una Fiscalía incapaz de investigar y perseguir el crimen más grave de homicidio la que debe tener en exclusiva el poder de decisión en el ámbito penal? ¿No puede el ciudadano iniciar el proceso solicitando a un juez que obligue a investigar a la Fiscalía?

La completa eliminación de la acción ciudadana ante un juez, en un país como el nuestro, es un atentado contra la democracia. Un simple truco del Ejecutivo para poder actuar al capricho.

Ni Chávez a su nivel la tenía mejor en Venezuela cuando la ciudadanía le frenó con un no. Pero lamentablemente, y a pesar de que nos quejamos aquí del autoritarismo venezolano, en El Salvador no tenemos, ni parecen quererlo los poderes establecidos, la práctica del referéndum. Referéndum que nos hubiera venido bien para impedir el absurdo de nuestra presencia en Irak, y ahora para enfrentarnos con este desaguisado jurídico, que por estar manejado en el galimatías complejo de los abogados pasa ignorado por una buena parte de la ciudadanía. Ignorado hasta que nos toque enfrentar un caso incómodo para el Gobierno, sea de delitos económicos, corrupción incluida, sea de delitos contra la vida, los derechos humanos, etc.

Al final, porque la realidad (y los ciudadanos que vean golpeados sus derechos) es tozuda frente al abuso del Ejecutivo, lo que hace presagiar este monopolio de los traficantes del poder es el aumento de casos que irán a tribunales internacionales. Para deshonra del propio país y para desconfianza ciudadana, que no verá en el dichoso monopolio un símbolo de la seguridad jurídica que todos deseamos.

En vez de pensar en juzgados designados especialmente para que pudieran acoger o remitir a los juzgados ordinarios casos en los que el ciudadano sienta que hay abuso, retardo o inactividad de la Fiscalía, se opta por constituir juzgados especiales para enfrentar crímenes de realización compleja.Un sistema en la práctica de facilitarle el éxito a la Fiscalía a base de elegir a jueces tan ignorantes como complacientes.

El autoritarismo nunca es bueno. Y menos cuando se mete a la fuerza en el sistema judicial a través de este monopolio de la acción penal sin pesos ni contrapesos que puedan proteger a la ciudadanía. Cuando se dice que la soberanía está en el pueblo, y se ve al mismo tiempo este modo de proceder, no puede uno menos que sentir tristeza. No faltarán los sesudos magistrados, elegidos de la misma manera que el Fiscal, y deudores de sus amigos políticos, que nos digan que el monopolio de la acción penal es un instrumento de primer mundo..

Pero claro está, no nos dirán que este instrumento carece de las garantías que el primer mundo da a su ciudadanos. Por eso, si queremos caminar hacia el autoritarismo y la dictadura, este es un buen paso. Pues a menor capacidad ciudadana de velar por los propios derechos, mayor capacidad de tener un Estado que oprima la libertad y los derechos de la persona, incluso sin que ésta se dé cuenta.

16/01/2008 20:10 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

El Salvador recibe USD 3.344 millones en remesas familiares

(Publicado el 15 de diciembre de 2007 en La Gente. Diario digital de Radio La Primerísima)

Un total de 3.344,1 millones de dólares recibió El Salvador entre enero y noviembre en concepto de remesas familiares, superando los 3.122 millones del mismo período de 2006, informó este sábado el Banco Central de Reserva (BCR).
La gerencia de Estudios y Estadísticas del ente financiero detalló que el crecimiento de los ingresos en los últimos nueve meses fue del 7,1%.
Durante el mes de noviembre las divisas ingresadas alcanzaron los 283,5 millones, superando los 279,5 millones del mismo mes en 2006.
El 77,8% de las remesas fueron liquidadas por bancos locales que tienen agencias de captación en diferentes ciudades de Estados Unidos y por remesadores internacionales con los que la banca salvadoreña tiene convenios para el pago de giros y money orders. El restante 22,2% de las remesas fue liquidado por otros agentes financieros.
De los 3.44,1 millones de ingresos, el 15,6% fue enviado por medios de agencias de bancos salvadoreños instaladas en California y Virginia.
Según la proyección del BCR, se espera que al cierre de 2007 las remesas superen los 3.700 millones de dólares.
Unos 2,8 millones de salvadoreños residen en el extranjero, de los cuales 2,5 millones se encuentran en Estados Unidos.
En 2006, los salvadoreños que viven en el exterior enviaron en concepto de remesas familiares 3.470,9 millones de dólares, lo que equivale al 98% del total de exportaciones de ese año (3.513 millones de dólares) y al 18,6% del Producto Interno Bruto (PIB).

Fuente: Agencia AFP. Desde San Salvador.

16/12/2007 23:11 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.

Los salvadoreños, entre la violencia y la crisis económica

(artículo publicado en El País)

JUAN JOSÉ DALTON - San Salvador - 28/11/2007

Un reciente estudio resalta el gran descontento reinante entre los salvadoreños, quienes, entre la crisis económica y la delincuencia, comienzan a mirar a los herederos de la antigua guerrilla izquierdista como “posibilidad de cambio”, aunque no habrá elecciones generales hasta 2009.
El rector de la Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador, el sacerdote jesuita José María Tojeira, explicó ayer los resultados de una encuesta realizada por un instituto de su centro, y señaló que “hay un descontento muy grande con la situación del país, mucho mayor que hacia la propia situación familiar”. Los datos del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) hablan por si solos: el 63,5% de los encuestados consideró que la situación económica había empeorado; el 82,2% que había aumentado mucho la carestía de la vida; el 65,5% cree que el próximo año este país centroamericano estará peor. Más de la mitad de los salvadoreños culpan a la “dolarización” —en 2001 se cambió la moneda nacional, el colón, por el dólar estadounidense— de la crisis existente y generadora de desempleo, migración y delincuencia, según manifestó Tojeira en su análisis de las estadísticas.
La encuesta fue realizada entre el 26 de octubre y el 6 de noviembre a 1.301 personas, mayores de edad y residentes en todo el territorio salvadoreño y también abarca preguntas en relación a la violencia.
El 52,4% de los salvadoreños cree que la delincuencia aumentó, además de el 19,4 % de los consultados afirmó ser víctima de ella. En este país ocurren entre 9 y 10 homicidios diarios; su tasa de homicidios es de más de 60 por cada 100.000 habitantes, la mayor de Latinoamérica.
Entretanto, el estudio del IUDOP también revela un crecimiento de las simpatías para el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en detrimento de la oficialista Alianza Republicana Nacionalista (Arena). El FMLN obtiene el 34,5% de la intención de voto para las presidenciales, y Arena, el 27%.
06/12/2007 20:33 Autor: gsjc. #. Tema: Notícies de El Salvador No hay comentarios. Comentar.


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