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Rinden homenaje a Jon Cortina con actividades culturales
(publicat al Diario Colatino el 16/12/2008)
Pedro Valle
Redacción Diario Co Latino
Con diferentes actividades religiosas, artísticas y deportivas, Guarjila, al norte de Chalatenango, conmemoró el pasado fin de semana el tercer aniversario de la muerte del querido sacerdote Jon Cortina.
La vigilia dio inicio con una procesión desde la Casa Museo hacia el parque, donde participaron muchas personas entre nacionales y extranjeros, que con ferviente devoción portaban luces entonando cantos y consignas «con Jon Cortina la gente camina» decían en cada estación, mientras en un altavoz se leían fragmentos de su libro.
En el parque, desde muy temprano, comenzaron los preparativos con la instalación de gallardetes, sonido y decoración del escenario. Arriba de la tarima se podía observar la enorme fotografía del jesuita, mientras abajo se leía en una pancarta: «tenemos que decir la verdad, sin ver a quién va a molestar».
En una exposición fotográfica dedicada a Cortina, contiguo a la casa comunal, se observa al sacerdote junto a la gente, compartiendo con los niños, trabajando en obras de desarrollo, allí se lee: «fue con la gente del campo, con la que comprendí el evangelio de Jesucristo al ver la persecución que sufrían, al ver su humildad, su solidaridad entre hermanos”.
Guarjil, «lugar de manantiales de agua», se ubica entre los cerros de «La Mesa» y «La Montura», actualmente cuenta con una alta población joven, también con una gran cantidad de lisiados de guerra, que afortunadamente sobrevivieron al conflicto armado.
Jaime Serrano, profesor de filosofía, en su infancia vivió en los refugios de Mesa Grande, Honduras, visitó a su abuela Victoria de 87 años de edad, quien contó doloroso testimonio del asesinato de sus 3 hijos.
Sobrevive Abraham, el último de sus hijos, quien a pesar de haber perdido la vista durante el conflicto, se mantiene trabajando, es radioaficionado y maneja su computadora a la perfección, antes de programarnos música de mensaje nos cuenta de forma coloquial y humorística, vivencias de su estancia en Cuba y Nicaragua.
Las actividades continuaron por la noche con el concierto musical que abrió el grupo artístico de la comunidad, luego siguió una obra de teatro, entre risas de niños y adultos que se identificaban con estampas humorísticas y cotidianas de la región.
Pasada la celebración de la eucaristía, en el escenario desfilaron solistas que interpretaron canciones escritas en memoria de Cortina.
TNT brindó también su aporte dramático con una sobria y profesional actuación, y a medida que llegaba la madrugada se intensificaba el frío, pero los asistentes se quedaron hasta el final, para ello tomaba mucho café y comía tamales.
«Los Norteñitos» grupo emblemático por su propuesta musical en el contexto de la lucha armada, también fue el deleite de los adultos que una y otra vez solicitaron las canciones «El carrito azul» y la «Canción de D’Abuisson».
«Cuando con el grupo de la comunidad le llevábamos serenata en la fecha de su cumpleaños, él rápidamente aparecía en la puerta mostrándose malhumorado por despertarlo, era nada más un drama, por que luego cambiaba de tono y nos invitaba a pasar», recuerda Nicolás Menjívar, miembro del coro parroquial.
«Al sacerdote Jon Cortina nosotros lo queremos como un profeta, nos ha ayudado mucho, aunque vengan nuevas generaciones nunca lo olvidará Guarjila», manifestó José Misael Martínez.
«Lo recordamos, aunque no en cuerpo sí en espíritu, por ese don que tenía de llevarse bien con nosotros los jóvenes y con todas las personas. Nos ha dejado muchas enseñanzas, fue alguien que se interesó por estas comunidades», dijo la joven Marleni Guadalupe Mejía, quien llegó procedente de Guancora.
La canción seguirá sonando «Jon Cortina amigo bueno/ no callaste ante nadie/ ayudaste a éste pueblo/cuando derramaba tanta sangre»... mientras Guarjila amanece con globos rojos en el cielo, donde los niños escribieron un poema de amor en su memoria.
Jon Cortina debe ser recordado por la lucha revindicativa de las víctimas
(publicat al Diario Colatino de 12/12/2008)
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
Zayra Navas, abogada de Pro Búsqueda, dijo que el Padre Jon Cortina es un signo de lucha por la justicia y la verdad, que invita a fortalecer el compromiso del pueblo salvadoreño, para construir la solidaridad.
El Padre Jon Cortina falleció en la Ciudad de Guatemala, el 12 de diciembre de 2005, tras sucumbir ante un infarto que le postró por varios días antes de su deceso. El sacerdote se encontraba en un evento de organizaciones pro derechos humanos.
Jon Cortina “fue un salvadoreño, porque así lo quiso”, recordó Navas, que vivió entre las víctimas y los marginados a la educación, la salud y la paz, con su acompañamiento, les brindó una luz de esperanza y apoyo solidario.
“En un primer momento, tuvo un papel importante en la inserción de mujeres, hombres, jóvenes, niños y niñas, como una población, con propia identidad, en un momento tan difícil en nuestro país (conflicto armado), ayudó a la fundación de la comunidad de Guarjila (Chalatenango), y a la UCA con sus estudiantes, es un ejemplo de vida”, afirmó.
Sobre su trabajo en la Asociación Pro Búsqueda, Zayra confirmó que el compromiso de ayudar a los padres de familia, que perdieron a sus hijos durante la guerra, fue una semilla que sembró en sus corazones para seguir luchando.
“Vamos a seguir exigiendo al Estado, que cumpla con su responsabilidad a las víctimas de la guerra. La Pascua del Padre Jon la celebramos al ver su obra, y hago un llamado a la población salvadoreña, si un español tuvo la capacidad de luchar por un pueblo que hizo suyo, nosotros, como salvadoreños, debemos hacer mucho más”, acotó.
José Laínez, oriundo de Hacienda Vieja, La Paz, perdió a su hija Idalia, de 6 años de edad, en 1984, tras un operativo militar en la zona que ejecutó la Fuerza Armada, en 1994. El Padre Jon Cortina hizo posible el reencuentro con su hija.
“Para mí fue bien difícil que me sacaran de mi tierra natal, mataron a Vilma Elizabeth, de 8 años, y dejaron herida a Imelda, y se la llevaron, así fue, que conocí al Padre Jon Cortina, cuando llegó con mi hija que estaba en Ohio, Estados Unidos, fue bien significativo que la pudiera abrazar después de tanto tiempo”, narró.
El amigo, el hermano, el sacerdote Jon Cortina
Publicat al Diario Colatino l’11 de desembre de 2008
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
La importancia de vivir la pobreza, para humanizar la cultura del consumo y despilfarro, fue el mensaje de vida que dejó Jon Cortina, a la Comunidad Jesuita y a sus alumnos de la Universidad Católica José Simeón Cañas, (UCA).
En vísperas del segundo aniversario de su deceso, el pensamiento y vida de Jon Cortina ha retomado fuerza, al ser recordado por sus compañeros, amigos y trabajadores, quienes lo recuerdan como un hombre santo, que se entregó por completo a los pobres.
Jon Sobrino, en la homilía, dijo que Jon Cortina fue un “santo, pero rebelde”, Y lo definió tres virtudes: entrañable, recio y comprometido con su pueblo.
“Era un gran comunicador, se la pasaba muy bien, era un gran amigo de las congregaciones y religiosas, chambriaba con ellas, chambriaba hasta cosas de los obispos (ríen todos), y luego pasaba a charlas serias, él era así, todos le querían entrañablemente”, contó.
Sobre su temperamento recio, Sobrino expresó que nunca hizo lo “políticamente correcto”, siempre fue un hombre que creyó en sus convicciones y las expresaba directamente.
“El trivializaba las cosas, mientras más serias fueran, Jon a veces exageraba, pero siempre, tuvo una insigne honradez con lo real, y lo sabe su gente de Guarjila (Chalatenango), y todos nosotros”, comentó.
En un pasaje, Jon Sobrino citó a Ignacio Ellacuría, quien había dicho que: “la civilización de la riqueza y la abundancia, sólo puede salvarse desde la cultura de la pobreza”.
“Jon sabía eso, porque si los pobres no nos humanizan, dudo yo, que otra cosa lo haga; su último trabajo frente a los militares que robaron a sus madres sus niños, era recio, pero no buscó venganza”, expresó.
En la eucaristía, participó Gloria Ávila, su secretaria del difunto sacerdote, quien recordó el compromiso que tenía con la comunidad estudiantil y su comunidad en Guarjila.
“Su día favorito de la semana era el viernes, porque iba a su Guarjila, con su gente, o pasaba horas platicando con sus estudiantes y luego me decía, me quieren porque soy como un abuelito consentidor”, rememoró la secretaria.
El día se su muerte: “Sentí que rompían mi corazón, que mi ángel protector se había ido, el hombre, el hermano, el amigo, el sacerdote que acompañó a muchos en momentos difíciles, se había ido, nos hace mucha falta”, concluyó.
Anahuatl: Cantando por la esperanza

(publicat al Diario Colatino el 04/07/2008)
Rodolfo Aguirre
Colaborador
Con la finalidad de contribuir a las transformaciones sociales del país a través de la música, los integrantes del grupo Anahuatl han combinado, en el término de casi dos años, actividades agrícolas con la música, una pasión sensibilizadora de la nueva etapa de la historia de El Salvador.
El nombre Anahuatl es origen nahuatl y significa «costa», un proyecto fundado por iniciativa de Luis Eduardo Cruz, autor de más de 32 canciones de contenido social, y Bladimir Alfaro, joven guitarrista que poco a poco a ido perfeccionando la ejecución de la guitarra.
Posteriormente se integra René Castillo, el más jovencito, quien cuenta con apenas 17 años de edad, pero con la plena convicción de transmitir el sonido armónico de la guitarra. También forma parte del proyecto musical Arnoldo García, quien es el representante artístico, todos originarios del Bajo Lempa, Tecoluca, de San Vicente.
Actualmente trabajan en la producción del primer disco promocional el cual comprenderá dos temas inéditos, el primero llamado «Díganme donde están», un homenaje a quien fuera en vida el padre Jon Cortina, quien luchó por la búsqueda de los niños desaparecidos a causa del conflicto armado.
El segundo tema es una canción romántica llamada «Celeste», con líricas que combina el amor, la amistad y la solidaridad entre los inquietos jóvenes, comentó Arnoldo García.
Algo muy singular de Anahuatl es que todo el repertorio que interpretan en vivo es original, no interpretan canciones de ningún grupo o cantor.
Actualmente, trabajan en técnicas de vocalización y musicalización para adquirir más profesionalismo.
Otro sueño de los integrantes del grupo Anahuatl, es realizar una gira de solidaridad por Europa, finalizó García.
¿Es usted hermano de Jon Cortina?
(publicat al Diario Colatino, el 30/04/2008)
Graciela Castellón
Redacción Diario Co Latino
Pamplona/España. Recientemente a Jon Cortina le fue conferido el premio Brunet, por su labor desarrollada en ProBúsqueda, una organización creada por él mismo, para localizar a niños arrancados o secuestrados de su seno familiar por soldados, durante la guerra civil que vivió El Salvador entre 1980 y 1992. El premio fue recibido por su hermano, Carlos de Cortina Garaigorta, con quien conversamos sobre la obra de Jon y del premio, entre otros aspectos relacionados con el quehacer del sacerdote jesuita, fallecido en 2005.
- La candidatura de su hermano Jon de Cortina fue un proceso que se desarrolló en poco tiempo y con la relevancia de que ha sido la candidatura más votada y apoyada en la historia del Premio Brunet. ¿A qué cree que se debió que obtuviera tantos votos?
Realmente, unos cuantos días antes de cerrar el plazo, me comunican a mí, de una de las ONGs, que tres días antes se había postulado la candidatura de Jon.
Pregunté por los requisitos y me dijeron que tenía que llenar unos formularios y mandar nuestro apoyo, nuestra adhesión; entonces, yo hablé con gente de mi entorno, gente que conoce también la vida de mi hermano, y pude conseguir muy pocos votos, pero parece ser que en los pocos tiempos que pudimos disponer, la gente pues, conocía mucho la obra de Jon, lo que resultó en una candidatura absolutamente votada.
Esto fue muy esperanzador y nos llenó de mucha alegría, pues de alguna manera nos estaban insinuando que la obra de Jon era conocida y además de ser conocida, era buena.
- ¿Por qué tantos?
Yo creo que mucha gente conocía a Jon, lo que pasa es que no lo habíamos descubierto en su total dimensión, en su dimensión real, sino hasta su muerte. Conocíamos que había hecho cosas, que estaba haciendo cosas, que iba que venía, que había hecho una Asociación junto con otras personas, pero realmente no conocíamos la importancia que tenía.
-¿Cuándo descubre usted esa dimensión de la que me habla?
Yo me empiezo a dar realmente cuenta de la importancia de la obra, en su aspecto humano, cuando en su funeral me encuentro con un montón de gente que está allí y que es capaz de esperar un montón de horas para acudir al funeral de mi hermano, que nos aplaudían a nosotros, y nos decíamos y ¿por qué a nosotros, si no somos nadie, si no hemos hecho nada?, él sí, nosotros no, pero después nos explicaron que me aplaudían por ser el hermano, entonces te das cuenta de lo que él está haciendo y te das cuenta por la cantidad de gente que está alrededor de ti y lo que piensan.
Si alguna vez le has oído hablar a él y decir que ha aprendido mucho de la gente de El Salvador, pues llegas a la conclusión de que en la vida hay una corriente que te lleva en dos direcciones, hay un flujo de agradecimientos y el momento justo cuando todos nos dimos cuenta de lo que estaba haciendo, fue cuando en verdad empezamos a conocerlo, nos fuimos enterando.
-¿Qué piensa hoy de esa experiencia que vivió en El Salvador?
Yo fui a El Salvador dos veces, para el funeral en el año 2005 y en el año 2006 regresé para el primer aniversario. En el funeral fue donde más viví la experiencia, realmente muy impactante, ver gente que duerme en el suelo o encima de la hierba, que hicieron una vigilia para acudir al funeral y después les dicen que el funeral iba a empezar a las nueve, porque los familiares han perdido un avión en Washington y tienen que esperarlos hasta las tres de la tarde, y la gente no se mueve, eso es muy impactante porque la gente ya no tenía ninguna conexión, mi hermano ya estaba muerto y, sin embargo ellos seguían mostrando agradecimiento, ya me han dicho que ese agradecimiento sigue, de aquella persona que cuando pasa deja unas flores, eso es lo bonito.
-¿Cómo era Jon como hermano, qué piensa de su vocación?
Como hermano me siento muy impactado. Yo le conocí siempre en otro aspecto. Jon inicia su marcha jesuita cuando tenía 20 años, yo era muy joven, no tengo muchos recuerdos de aquella época, sí tengo el recuerdo de cuando vivió una época con su abuela y el recuerdo de que había empezado a estudiar ingeniería en Bilbao, pero marcha muy joven y después viajaba esporádicamente a Bilbao a ver a sus padres y a descansar también.
Yo pues, a veces le encontraba serio, tenso, me figuro que era porque estaba abrumado por los problemas, pero para mí era un hombre muy simpático, muy alegre y básicamente, cuando venía, lo único que quería era pues distraerse, descansar, charlar, pero descansar en la familia, con sus padres. Para mí era un hombre muy válido.
¿Le cuento una anécdota que nos sucedió yendo a El Salvador una vez? salíamos ya de El Salvador y cogíamos ya un avión que nos iba a llevar al enlace para venir a Madrid y el señor que estaba repartiendo las tarjetas de embarque, vio mi nombre y preguntó ¿es usted hermano de Jon Cortina? Y yo le dije, pues sí soy su hermano y dice, ¡ah!, pues van ustedes en Primera, nos pasó de clase y le pregunté ¿y esto por qué?, por ser hermano del padre Jon, que me dio clases en la Universidad. Eso me pareció realmente impactante, realmente fue una cosa muy sorprendente, que en un país una persona pudiera ser tan conocida y pudiera mover a que otras personas hicieran o mostraran su agradecimiento de tantas formas.
- ¿Qué piensa de Pro Búsqueda y la labor que realiza?
El trabajo de mi hermano en Pro Búsqueda ha tenido frutos, yo no sé si van a conseguir solventar todas las denuncias que tienen de todos los desaparecidos, pienso que no, porque pienso que habrá casos como siempre que queden sin resolver, pienso que eso no hay más que hablar con la gente, con los padres de los niños desaparecidos, una persona, un padre al que le quitan a su hijo, vamos, que lo secuestran sería la palabra, lo violentan y lo arrancan de los brazos de su madre y se los llevan, los venden o los dan en adopción, pues creo que para los padres es algo realmente terrible, primero, al niño le están atropellando todos sus derechos y los padres los han hecho unos desgraciados para toda su vida. El intentar paliar parcialmente, porque totalmente no se puede nunca, pero el intentar paliar parcialmente todo esto, a mí me parece una gran labor.
-¿En algún momento le fue difícil comprender la obra de su hermano?
Antes de ir a El salvador, no entendía muy bien lo que hacía mi hermano, estaba de acuerdo, pero no lo entendía, no entendía el verdadero fin, después de su muerte he entendido su labor, que no es solamente lo que hizo en la fundación, yo creo que la labor, el porqué de las cosas hay que tomarlas todas en el contexto de su vida y luego, pues en el final de su vida, lo que dedicó a la Asociación Pro Búsqueda, su labor fue más allá. Creo que dejó huella y eso es muy importante.
- ¿Qué cree que le impedía entender?
Es una labor que no siempre es entendida, no siempre entendida desde el punto de vista de la persona que vive aquí, que vive muy bien y que dice, pero y esta gente qué, si están viviendo muy bien, tienen buenos trabajos y ganan buen dinero, no vaya usted a volver a la pobreza de El Salvador, pero el problema no es ese, el problema es un poco explicar lo que pasó, explicar la realidad. Yo he cambiado un poquito de opinión después del funeral, Jon hacía su labor, él pensaba que eso era bueno y claro, no te puedes meter con eso, él tenía sus argumentos sólidos y válidos, decía que buscaba explicar lo que pasó y, sobre todo, reparar el daño, esa es la palabra, reparar.
-¿Cómo es reponerse a la pérdida de un ser querido, que aún estando vivo, se encontró mucho tiempo lejos de su familia?
Ahora me siento bastante más cercano a mi hermano, ahora después de muerto y, pues, es una pena, una pena porque hay tantas cosas que quedan por hablar, y que no ha habido tiempo para ello, pero me figuro que estas cosas ocurren con el paso del tiempo, y vas comprendiendo y te vas explicando muchas razones, pero ahora al día de la fecha, pienso que hay muchas cosas que quedaron por hablar, alguna vez ya hablamos también, pero muy poquito, nos acercamos poquito a lo que sería el núcleo de toda su vida y el porqué de las cosas.
-¿Cómo era su relación cuando él venía a Bilbao?
Cuando él venía, unas pocas fechas, unos 15 ó 20 días, hombre, pues siempre teníamos algún tiempo para hablar, pero hablábamos muchas veces de cosas mucho más banales e intrascendentes y realmente, de las cosas serias, como pueden ser todas estas, hablábamos muy poco, además, había una razón, él no quería hablar mucho de su vida, porque no quería preocupar a mi madre que era muy anciana y un poco miedosa, él quería evitarle a mi madre esas preocupaciones.
-¿Cómo recibe usted hoy el Premio?
Me siento muy contento con este premio, porque significa un reconocimiento aquí de la labor de allí y es un premio importante, no es en sí recibir el premio, sino que reconocen su labor, que mucha gente ha reconocido su labor, eso es lo importante del premio, que mucha gente ha estado de acuerdo en que realmente se lo merece, eso es lo bueno, todo lo demás son papeles, realmente son los sentimientos, el fondo de todo lo que cuenta.
La UPNA premia a Jon Cortina, un hombre entregado a su vocación
(publicat al Diario de Navarra el 26/04/2008)
- El jesuita fue galardonado ayer a título póstumo con el Premio Internacional Jaime Brunet
- Jon Cortina fundó la Asociación pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos en El Salvador
- El rector destacó la reforma de las titulaciones como un momento para que Navarra mejore y se afiance
MARCOS SÁNCHEZ . PAMPLONA Sábado, 26 de abril de 2008 - 04:00 h.
"Este premio es el reconocimiento del respeto a la dignidad humana, a las libertades fundamentales y a los Derechos Humanos, y este año recae en Jon Cortina, mi hermano, pero también un hombre que supo comprender y aceptar su vocación y entregarse a ella, sin reservas ni condiciones".
La entrega del Premio Jaime Brunet fue el acto central de la conmemoración académica del Día de la Universidad, que la UPNA ha celebrado en la Escuela de Estudios Sanitarios. El galardón está convocado por el centro académico y la Fundación Jaime Brunet Romero, y está dotado con 36.000 euros que, en esta ocasión, van a ir a parar a la asociación que creó Jon Cortina. Este colectivo se dedica a intentar encontrara los niños y niñas desaparecidos durante la guerra civil de El Salvador al ser secuestrados por las tropas militares y dispersados en países de América y Europa. La candidatura de Cortina al Premio Brunet fue presentada por las fundaciones Alboan y Paz y Tercer Mundo, con el aval de 122 instituciones y 914 personas de diversos ámbitos. Francisco Javier Blázquez, secretario del jurado, explicó que la distinción recae en el jesuita porque creó una asociación que es "un ejemplo de compromiso" y porque trabajó con el fin de que no se les negase a los niños derechos como el que todo menor tiene a no ser separado de su madre y a vivir bajo el amparo de sus padres.
El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz; la presidenta del Parlamento, Elena Torres; y el rector de la UPNA, Julio Lafuente, entregaron el dinero del premio, el diploma y una reproducción de la escultura Homenaje a Sáinz de Oiza de Jorge Oteiza a Carlos Cortina y Mario Sánchez González, gerente general de Pro Búsqueda. Entre los asistentes también estuvo José Laines Ayala, presidente de la asociación. "El padre Jon Cortina hundió sus raíces en El Salvador y consagró su vida de manera incansable y tenaz por reconciliar a la sociedad salvadoreña a partir del esclarecimiento de la verdad, la justicia y la reparación integral", afirmó Mario Sánchez.
Con estas palabras cerró ayer Carlos Cortina Garaigorta su discurso de agradecimiento después de recoger el Premio Internacional Jaime Brunet a la promoción de los Derechos Humanos 2007 que la UPNA entregó a su hermano, el jesuita Jon Cortina, por su labor al frente de la Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos de El Salvador. Jon Cortina falleció en 2005.
La UPNA entrega hoy el Premio Brunet al jesuita Jon Cortina

(publicat al Diario de Navarra, el 25/04/2008)
- El sacerdote, ya fallecido, trabajó en la búsqueda de niños desaparecidos durante la guerra de El Salvador
M.S. . PAMPLONA Viernes, 25 de abril de 2008 - 04:00 h.
El jesuita Jon Cortina Garaigorta recibirá hoy, a título póstumo, el Premio Internacional Brunet 2007 pro Derechos Humanos, concedido por su labor al frente de la Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos de El Salvador. La entrega se hará durante el acto académico del Día de la Universidad, que la Universidad Pública de Navarra celebra a partir de las 12.00 horas en el salón de actos de la Escuela Universitaria de Estudios Sanitarios.
La candidatura de Jon Cortina al Premio Jaime Brunet 2007 fue presentada por las fundaciones Alboan y Mundubat, y fue avalada por 111 instituciones nacionales e internacionales y por 760 personas pertenecientes a los campos de la acción social, la educación, la salud, el derecho y los medios de comunicación. Del total de instituciones que apoyaron la candidatura, ocho eran navarras: Manos Unidas, Acción contra el Hambre, Fundación Felipe Rinaldi, Institución Juan Ciudad, Servicio Tercer Mundo Navarra-SETEM, Fundación Círculo Solidario, Fundación Empresa y Solidaridad, y la consultoría internacional Seven.
Conmemoran en Guarjila segundo aniversario de la muerte de Jon Cortina

(Noticia publicada en el Diario Colatino de 15 de diciembre de 2007)
Pedro Valle
Colaborador Diario Co Latino
Los repobladores de Guarjila, en el Departamento de Chalatenango, conmemoraron con actividades religiosas y culturales el aniversario de la muerte del padre Jon Cortina, que acompañó a finales de la década de los ochenta, la reconstrucción de ésta comunidad, cuando regresaron procedentes de Mesa Grande, Honduras.
En el parque central, junto al monumento dedicado a la memoria del jesuita, se concentraron miles de personas que llegaron de lugares aledaños como Arcatao, San José Las Flores, Guancora, San Antonio de los Ranchos, San Isidro Labrador y delegaciones de San Salvador, que participaron en este emotivo acto. En horas de la noche inició la jornada con una procesión que partió de la casa del sacerdote, hacia el parque, donde a la luz de las velas se dieron algunos testimonios, luego se dio la celebración de la Eucaristía. En el desarrollo de la vigilia se presentó teatro, música y poesía, expresiones que permiten un hondo lirismo de vivencias y recuerdos, «San Jon de los Desaparecidos» fue una obra dramática presentada por el grupo «Nuevas Vidas». En poesía, fueron muy sentidos los versos escritos por la joven Lety Tobar, que entre otras cosas dicen: »Dos años se cumplen/ de la muerte de nuestro querido Padre Jon/ pero lo importante es que siempre/ vivirá en nuestro corazón».El padre Cortina nació en Bilbao, España, y vivió como refugiado en Francia, durante su infancia, por la guerra civil española. Llegó a El Salvador a los 20 años, trabajó en Guarjila, durante 18 años, donde su preocupación por el bienestar de la gente lo llevó a desarrollar diferentes proyectos sociales como vivienda, agua, alumbrado, educación, etc., demostrando amor por los más pobres y desprotegidos.«Jon fue como el padre de todos, él quería mucho a los jóvenes, decía tengo juventud acumulada y se sentía muy bien con ellos, especialmente amaba a los niños y se encausó en esa búsqueda de solución de problemas, y cómo traerle consuelo a la gente», manifestó la hermana Josefina Guardado.El joven Ángel Cruz dijo: «El padre Jon es para nosotros, muy especial, él está vivo en nosotros porque ha sido un ejemplo, siempre nos decía que viviéramos en comunidad, es un jesuita que vino a enseñarnos mucho, sin discriminar a nadie, desde niños hasta ancianos».Oportuno fue mencionar el Premio Brunet 2007 de los derechos humanos por la Universidad de Navarra, que le fue conferido de manera póstuma, por el trabajo al frente de la Asociación de niñas y niños Desaparecidos de El Salvador (pro Búsqueda), que fundó en 1994, con la que se han resuelto 320 casos.Guarjila es una comunidad pobre que se reconstruyó en 1987, y todos sus habitantes que tienen un testimonio de dolor y muerte hoy rinden tributo a uno de sus más grandes líderes, que sigue por siempre vivo en el corazón de todos los que han visto ese fruto, producto del amor que repartió a manos llenas, acompañando al pueblo, en los momentos más difíciles de la guerra.
Jon Cortina recibe premio internacional por defensa en Derechos Humanos

Publicado en el Diario Colatino (El Salvador), el 12 de Diciembre de 2007
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
Su ardua labor por la defensa de los derechos humanos y por la búsqueda de niñas y niños desaparecidos del conflicto armado, fueron los elementos más significativos para que la Universidad Pública de Navarra de Tenerife, España, reconociera al ya fallecido sacerdote jesuita Jon de Cortina con el premio internacional “Jaime Brunet 2007”.
Este premio de talla internacional es entregado a personas que luchan por la defensa de los derechos humanos, y lo han recibido personalidades como el líder religioso de Asia, El Dalai Lama.
El padre Jon, fundador de la organización Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidas, murió el 12 de diciembre de 2005, a causa de un paro cardíaco en el hospital Nuestra Santísima Señora del Pilar, en la ciudad de Guatemala.
Y a dos años de su desaparición física, el legado de este sacerdote de la Compañía de Jesús sigue intacto en los habitantes de Guarjila y de muchas organizaciones de la sociedad civil.
Prueba de ello fue la misa en su memoria en la capilla de la Universidad Centroamericana (UCA); además los pobladores de Guarjila agradecieron a Dios por el galardón “Jaime Brunet”.
En la misa, oficiada por el padre Antonio Rodríguez, se destacó el compromiso vivido por el padre Jon hacia la búsqueda de la justicia y la solidaridad entre las personas.
“El padre Jon buscaba la verdad de las víctimas del conflicto armado y vivía preocupado y solidario con el pueblo… porque el se ‘mojaba’ no por cuestión de ideología, sino por hacer justicia para la gente” , resaltó el padre Rodríguez.
También destacó que ver caminar al padre Jon era ver caminar por los caminos de Guarjila y de la UCA la Teología de la Liberación.
Ayer, por la tarde, la UCA organizó por su parte una misa para recordar a Jon de Cortina. El acto religioso fue oficiado por el padre y rector de la universidad José María Tojeira. Hoy, por la noche, en Guarjila, sus habitantes realizarán una vigilia en memoria del padre Jon, tradición que se hace año con año.
Único ganador en Centroamérica
“En Centroamérica, sólo El Salvador, a través del padre Jon, ha recibido este premio. Sabemos que el padre Jon lo ganó de forma unánime y eso que en la terna también estaban otros seis nominados”, explicó el coordinador general de Pro-Búsqueda, Mario Sánchez.
La candidatura del padre Jon de Cortina fue presentada por la Fundación Alboan y la Fundación Paz y Tercer Mundo y fue avalada por 122 instituciones nacionales e internacionales; además de 914 personas provenientes de los campos de la acción social, la educación, salud, el derecho y los medios de comunicación.
Según Sánchez, el premio también tiene un aporte monetario de 36 mil euros, mismos que serán canalizados para los trabajos de Pro-Búsqueda.
Entregan reconocimiento a periodista de Diario Co Latino
Gloria Silvia Orellana recibió el “Glifo de los Derechos Humanos” por su “periodismo en pro de la verdad y de los derechos humanos”.
El premio fue otorgado por Pro-Búsqueda y lo recibieron también Ovido Mauricio González en nombre de Tutela Legal del Arzobispado; y María Silvia Guillén, de FESPAD, entre otros.
Jon Cortina, premio Brunet 2007, por su labor al frente de la Asociación Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidos de El Salvador
Defensa de los niños y niñas desaparecidos
Jon Cortina, candidat al Premi Brunet de Drets Humans
Les ONG Alboan i Mundubat han impulsat la candidatura de Jon Cortina per al premi Brunet de Drets Humans 2007 que concedeix la Universitat de Navarra. El Grup de Solidaritat Jon Cortina ha donat suport a aquesta candidatura. La proclamació del premi tindrà lloc el 10 de desembre de 2007, coincidint amb l'aniversari de la Declaració Universal de Drets Humans.