Blogia

Grup de Solidaritat Jon Cortina

Bon Nadal / Feliz Navidad

Bon Nadal / Feliz Navidad

El Grup de Solidaritat Jon Cortina vol felicitar a tothom el Nadal amb aquesta fotografia del pessebre que van muntar l'any passat a la clínica Ana Manganaro de Guarjila.

El Grup de Solidaritat Jon Cortina quiere desear a todos/as una Feliz Navidad con esta fotografía del pesebre que montaron el año pasado en la clínica Ana Manganaro de Guarjila.

El Salvador recibe USD 3.344 millones en remesas familiares

(Publicado el 15 de diciembre de 2007 en La Gente. Diario digital de Radio La Primerísima)

Un total de 3.344,1 millones de dólares recibió El Salvador entre enero y noviembre en concepto de remesas familiares, superando los 3.122 millones del mismo período de 2006, informó este sábado el Banco Central de Reserva (BCR).
La gerencia de Estudios y Estadísticas del ente financiero detalló que el crecimiento de los ingresos en los últimos nueve meses fue del 7,1%.
Durante el mes de noviembre las divisas ingresadas alcanzaron los 283,5 millones, superando los 279,5 millones del mismo mes en 2006.
El 77,8% de las remesas fueron liquidadas por bancos locales que tienen agencias de captación en diferentes ciudades de Estados Unidos y por remesadores internacionales con los que la banca salvadoreña tiene convenios para el pago de giros y money orders. El restante 22,2% de las remesas fue liquidado por otros agentes financieros.
De los 3.44,1 millones de ingresos, el 15,6% fue enviado por medios de agencias de bancos salvadoreños instaladas en California y Virginia.
Según la proyección del BCR, se espera que al cierre de 2007 las remesas superen los 3.700 millones de dólares.
Unos 2,8 millones de salvadoreños residen en el extranjero, de los cuales 2,5 millones se encuentran en Estados Unidos.
En 2006, los salvadoreños que viven en el exterior enviaron en concepto de remesas familiares 3.470,9 millones de dólares, lo que equivale al 98% del total de exportaciones de ese año (3.513 millones de dólares) y al 18,6% del Producto Interno Bruto (PIB).

Fuente: Agencia AFP. Desde San Salvador.

Conmemoran en Guarjila segundo aniversario de la muerte de Jon Cortina

Conmemoran en Guarjila segundo aniversario de la muerte de Jon Cortina

(Noticia publicada en el Diario Colatino de 15 de diciembre de 2007) 

Pedro Valle
Colaborador Diario Co Latino

Los repobladores de Guarjila, en el Departamento de Chalatenango, conmemoraron con actividades religiosas y culturales el aniversario de la muerte del padre Jon Cortina, que acompañó a finales de la década de los ochenta, la reconstrucción de ésta comunidad, cuando regresaron procedentes de Mesa Grande, Honduras.

En el parque central, junto al monumento dedicado a la memoria del jesuita, se concentraron miles de personas que llegaron de lugares aledaños como Arcatao, San José Las Flores, Guancora, San Antonio de los Ranchos, San Isidro Labrador y delegaciones de San Salvador, que participaron en este emotivo acto. En horas de la noche inició la jornada con una procesión que partió de la casa del sacerdote, hacia el parque, donde a la luz de las velas se dieron algunos testimonios, luego se dio la celebración de la Eucaristía. En el desarrollo de la vigilia se presentó teatro, música y poesía, expresiones que permiten un hondo lirismo de vivencias y recuerdos, «San Jon de los Desaparecidos» fue una obra dramática presentada por el grupo «Nuevas Vidas». En poesía, fueron muy sentidos los versos escritos por la joven Lety Tobar, que entre otras cosas dicen: »Dos años se cumplen/ de la muerte de nuestro querido Padre Jon/ pero lo importante es que siempre/ vivirá en nuestro corazón».El padre Cortina nació en Bilbao, España, y vivió como refugiado en Francia, durante su infancia, por la guerra civil española. Llegó a El Salvador a los 20 años, trabajó en Guarjila, durante 18 años, donde su preocupación por el bienestar de la gente lo llevó a desarrollar diferentes proyectos sociales como vivienda, agua, alumbrado, educación, etc., demostrando amor por los más pobres y desprotegidos.«Jon fue como el padre de todos, él quería mucho a los jóvenes, decía tengo juventud acumulada y se sentía muy bien con ellos, especialmente amaba a los niños y se encausó en esa búsqueda de solución de problemas, y cómo traerle consuelo a la gente», manifestó la hermana Josefina Guardado.El joven Ángel Cruz dijo: «El padre Jon es para nosotros, muy especial, él está vivo en nosotros porque ha sido un ejemplo, siempre nos decía que viviéramos en comunidad, es un jesuita que vino a enseñarnos mucho, sin discriminar a nadie, desde niños hasta ancianos».Oportuno fue mencionar el Premio Brunet 2007 de los derechos humanos por la Universidad de Navarra, que le fue conferido de manera póstuma, por el trabajo al frente de la Asociación de niñas y niños Desaparecidos de El Salvador (pro Búsqueda), que fundó en 1994, con la que se han resuelto 320 casos.Guarjila es una comunidad pobre que se reconstruyó en 1987, y todos sus habitantes que tienen un testimonio de dolor y muerte hoy rinden tributo a uno de sus más grandes líderes, que sigue por siempre vivo en el corazón de todos los que han visto ese fruto, producto del amor que repartió a manos llenas, acompañando al pueblo, en los momentos más difíciles de la guerra.

Jon Cortina recibe premio internacional por defensa en Derechos Humanos

Jon Cortina recibe premio internacional por defensa en Derechos Humanos

Publicado en el Diario Colatino (El Salvador), el 12 de Diciembre de 2007

Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino

Su ardua labor por la defensa de los derechos humanos y por la búsqueda de niñas y niños desaparecidos del conflicto armado, fueron los elementos más significativos para que la Universidad Pública de Navarra de Tenerife, España, reconociera al ya fallecido sacerdote jesuita Jon de Cortina con el premio internacional “Jaime Brunet 2007”.
Este premio de talla internacional es entregado a personas que luchan por la defensa de los derechos humanos, y lo han recibido personalidades como el líder religioso de Asia, El Dalai Lama.
El padre Jon, fundador de la organización Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidas, murió el 12 de diciembre de 2005, a causa de un paro cardíaco en el hospital Nuestra Santísima Señora del Pilar, en la ciudad de Guatemala.
Y a dos años de su desaparición física, el legado de este sacerdote de la Compañía de Jesús sigue intacto en los habitantes de Guarjila y de muchas organizaciones de la sociedad civil.
Prueba de ello fue la misa en su memoria en la capilla de la Universidad Centroamericana (UCA); además los pobladores de Guarjila agradecieron a Dios por el galardón “Jaime Brunet”.
En la misa, oficiada por el padre Antonio Rodríguez, se destacó el compromiso vivido por el padre Jon hacia la búsqueda de la justicia y la solidaridad entre las personas.
“El padre Jon buscaba la verdad de las víctimas del conflicto armado y vivía preocupado y solidario con el pueblo… porque el se ‘mojaba’ no por cuestión de ideología, sino por hacer justicia para la gente” , resaltó el padre Rodríguez.
También destacó que ver caminar al padre Jon era ver caminar por los caminos de Guarjila y de la UCA la Teología de la Liberación.
Ayer, por la tarde, la UCA organizó por su parte una misa para recordar a Jon de Cortina. El acto religioso fue oficiado por el padre y rector de la universidad José María Tojeira. Hoy, por la noche, en Guarjila, sus habitantes realizarán una vigilia en memoria del padre Jon, tradición que se hace año con año.
Único ganador en Centroamérica
“En Centroamérica, sólo El Salvador, a través del padre Jon, ha recibido este premio. Sabemos que el padre Jon lo ganó de forma unánime y eso que en la terna también estaban otros seis nominados”, explicó el coordinador general de Pro-Búsqueda, Mario Sánchez.
La candidatura del padre Jon de Cortina fue presentada por la Fundación Alboan y la Fundación Paz y Tercer Mundo y fue avalada por 122 instituciones nacionales e internacionales; además de 914 personas provenientes de los campos de la acción social, la educación, salud, el derecho y los medios de comunicación.
Según Sánchez, el premio también tiene un aporte monetario de 36 mil euros, mismos que serán canalizados para los trabajos de Pro-Búsqueda.
Entregan reconocimiento a periodista de Diario Co Latino
Gloria Silvia Orellana recibió el “Glifo de los Derechos Humanos” por su “periodismo en pro de la verdad y de los derechos humanos”.
El premio fue otorgado por Pro-Búsqueda y lo recibieron también Ovido Mauricio González en nombre de Tutela Legal del Arzobispado; y María Silvia Guillén, de FESPAD, entre otros.

“Los crímenes de lesa humanidad han dejado abiertas las heridas”

Conversación con Rogelio Poncel, sacerdote ex guerrillero de la guerra civil salvadoreña

(publicada en El País, el 12 de diciembre de 2007)

JUAN JOSÉ DALTON - San Salvador - 12/12/2007

Es belga de nacimiento, alto de estatura y de tez muy blanca, aunque cuando se emociona casi toda la sangre del cuerpo se le sube al rostro. Habla el español-salvadoreño a la perfección y dice que, después de tantos años y “tantas cosas vividas y sufridas” en El Salvador, no hay quien se atreva a señalarlo como extranjero. El sacerdote diocesano Rogelio Poncel (Bruselas, 1934) fue uno de los curas que acompañó a la guerrilla durante la guerra civil salvadoreña. Esquirlas de bombas arrojadas por aviones y tiros “enemigos” le sonaron muy de cerca. Por eso dice: “Me alegro de estar vivo y de poder contar parte de una historia que no debemos olvidar. Dios me quiere mucho para tenerme vivo”.

Poncel llegó a El Salvador hace más de 35 años. Llegó a estas tierras sin hablar español, pero hoy los campesinos le entienden todo porque habla y pronuncia el mismo lenguaje, además de hacer compartido con ellos una y mil vicisitudes. “Desde que mataron al padre jesuita Rutilio Grande en 1977, estuve en todos los entierros de todos los mártires de la Iglesia: los padres Navarro y Ortiz; las monjas Maryknoll y monseñor Óscar Romero... Pero en estos días estamos conmemorando 26 años de la masacre de El Mozote, un acto bárbaro que sufrí de cerca”, dice el cura Poncel a EL PAÍS.

Pregunta. ¿Qué fue exactamente El Mozote? ¿Cómo lo recuerda?

Respuesta. A nosotros [la guerrilla] nos avisaron con anticipación de un operativo militar contrainsurgente y que teníamos que emprender la guinda huida]; pasamos por El Mozote y les dijimos a los pobladores que abandonaran el lugar porque sospechábamos de algo grave. Pero la población decía que se quedaba en sus casas, cuidando sus pertenencias. Llegamos hasta un lugar conocido como Tortolico, a la orilla del río Torola, en el norte de Morazán y por radio nos avisaron de que los soldados estaban matando a todos los pobladores. Era muy triste... Muchos de los combatientes tenían ahí a sus familiares.

P. ¿Qué recuerda de su regreso al lugar?

R. La matanza fue entre el 11 y el 13 de diciembre [de 1981]. Allí asesinaron de la manera más cruel a más de 1.000 campesinos de todas las edades. Hay más de 800 personas identificadas, pero mataron familias enteras. Violaron niñas y mujeres; a los niños y bebés los encerraron en el convento, los ametrallaron y luego incendiaron el lugar; quemaron la iglesia. Era la estrategia de guerra que se basa en aquello de quitarle el agua al pez: el agua es la población; el pez, la guerrilla.

P. ¿Cómo se sintió usted?

R. Fue algo terrible. Sentí rabia, indignación, cólera... Sentí tristeza. Yo conocía a toda esa gente. Allí llegaba a dar misa y sentía alegría. Era una gente muy buena y solidaria. Me daban ganas de tomar las armas, pero los compañeros me decían: aquí hay muchos combatientes y pocos sacerdotes. Fue terrible... Yo venía de Bélgica, donde en una ocasión la policía mató sin querer a un manifestante y el Gobierno se cayó. Pero aquí en horas barrieron las vidas de miles de personas; fue cruel aquello.

P. Usted sigue de párroco en el norte de Morazán. ¿Qué dice la gente sobre El Mozote?

R. Hay gente que quiere justicia, que se castigue a los autores de la masacre; se trata de la gente más consciente y clara. Pero otros se preguntan por qué hablar tanto todavía sobre esto. Lo entiendo, porque la gente necesita seguir viviendo.

P. Y usted, como sacerdote y testigo de aquello, ¿qué cree que debe ocurrir?

R. Tenemos que seguir insistiendo en que debe haber justicia. Fue un crimen horrendo y de tal envergadura que no admite que nos saltemos los pasos necesarios para poder llegar al perdón y la reconciliación. Eso será saludable para El Salvador, porque aquí los crímenes de lesa humanidad han dejado abiertas las heridas.

Testimonio de Rufina Amaya trasciende su muerte

Testimonio de Rufina Amaya trasciende su muerte

Publicado en el Diario Colatino (El Salvador) el 12 de diciembre de 2007

Gloria Silvia Orellana - Redacción Diario Co Latino

Fidelia Márquez Amaya, es una mujer de 43 años, llena de vitalidad y amor por los niños y aunque pasó desapercibida de los visitantes que llegaron por la víspera de la Masacre de El Mozote, se constituye en la heredera directa, no sólo de la sangre de Rufina Amaya, sino de una parte de la memoria histórica de El Salvador.Este 11 de diciembre de 2007, se cumplen 26 años de la masacre El Mozote, ejecutada por el ejército salvadoreño contra la población civil en el departamento de Morazán, documentada por el testimonio de Rufina Amaya, única sobreviviente y que murió el 6 de marzo pasado, tras un paro cardíaco, por padecimientos diabéticos.Fidelia llegó muy temprano por el camino de tierra negra que lleva al Mozote, rodeado por un grupo de cerros. El caserío guarda en sus entrañas la historia triste de miles de víctimas del conflicto armado de los años ochentaLa tumba de Rufina Amaya, a un lado del monumento que honra la memoria de las víctimas del Mozote, arranca las lágrimas de su hija mayor, al recordar esos momentos que vivió cuando tenía 16 años de edad junto a su esposo en el caserío Jocote Amarillo.“Recuerdo que nosotros huíamos de los dos (ejército y guerrilla), no queríamos estar en la guerra, pero, era por demás, estaba en un cerrito que se llama Perico, nos metimos bajo 2 grandes lajas (piedras lisas), con mi esposo, mi hermano Félix de 11 años y dos vecinitos, cuando vimos como estaban matando a la gente en La Joya …. les hacían formar una fila y luego, se oía las ráfagas de disparos, gritaban los niños, las mujeres… nosotros temblábamos hecho nudito bajo las dos piedras”.Fidelia había dejado el seno materno y tenía 4 meses de embarazo, y se llevó a su hermanito Félix de 11 años; su madre había fundado un nuevo hogar, del cual procreó 4 hijos más: Cristino, 9 años; Lolita, de 5 años; Marta Lilian, de 3 años, y la bebé Isabelita, de 8 meses.“Cuando nos dijeron que a todos los de El Mozote los habían matado… lloramos, porque sabíamos que ahí estaba nuestra familia… recuerdo que Félix, desesperado, decía …voy a buscar a esos compas y les voy a pedir fusil para ir a buscar a mi mamá… cuando de voz en voz, nos llegó el aviso… que había un sobreviviente nunca pensamos que era mi mamita”, recuerda.Rufina Amaya pasó su proceso de “shock” bajo el amparo de Matilde y Tránsito Luna, ancianas del lugar, que obligaron a Rufina a tomar agua, café amargo y a comer trocitos de tortilla para mantenerla con vida, posteriormente, llegó su hermano Juan, quien corroboró que era Rufina la sobreviviente.“Yo vi a mi madre 7 días después… me impactó verla, estaba como un esqueleto, toda transparente, pálida y los ojos inflamados de llorar… me vio y habló …me dijo: todos los niños se me murieron… todos quedaron allá, toda la gente las mataron… Dios me ha salvado… Dios me ha elegido para algo”, expresó la sobreviviente a su hija. Por la presencia militar desplegada por más de 15 días de ese diciembre de 1981, no fue posible ir a recuperar los restos de los hijos de Rufina.“Ella insistía (en ir a buscar los cuerpos de los hijos) pero no podíamos, así que nos fuimos a un campamento en Talchiga, que ahora es un exbolsón, estuvimos 15 días… después llegamos, no había nadie, sólo encontramos ropita de los niños… y un hedor de muerto… recuerdo muy bien ese olor fuerte de pólvora y carne quemada, cuando atacaron ese diciembre a La Joya, al Jocote Amarillo, se levantaba un olor fuerte a carne freída y el humo copaba todos estos cerritos”, relata Fidelia.Fidelia recordó que algunos sobrevivientes de otros lugares se lograron por avisos que los mismos miembros del ejército dieron a sus parientes.“Hubo un señor que me contó que un soldado le dijo, mire váyanse que los van a matar los del equipo especial que viene después de nosotros…. eran unos hombres que andaban en un helicóptero todos vestidos de negro y las caras pintadas de negro, pasaban frente a las casas y si miraban gente las partían a balazos … hubo niños que los cruzaron con los grandes cuchillos o los degollaron… porque si encontraban a las familias sin hijos, decían que eran de la guerrilla y no era cierto. Recuerdo que me fui de 15 años, pero me había casado y se fue mi hermanito conmigo… no estábamos en la guerrilla…. pero después de todo esto que vivimos nos incorporamos, mi hermanito Félix, murió en la guerra, fue bien triste todo”, recuerda.Hasta el comerciante más reconocido en El Mozote, Marcos Díaz, que contaba con un permiso extendido por el jefe militar de Gotera, murió, relata.“Él le dijo a mucha gente que se quedarán en el lugar, que los soldados habían dicho que no iba hacerle daño a nadie de El Mozote… mi mamá tenía una casita por Jocote Amarillo y se vino para acá buscando seguridad, igual que mucha gente que venía de otros lugares… la gente que vivía aquí trabajaba la caña de azúcar y el maguey… se hacían pitas y otras cosas, nadie estaba en la guerrilla”, afirma.Fidelia es fundadora, además, de la Asociación Pro Búsqueda de niños y niñas Desaparecidos durante el Conflicto Armado, y junto al Padre Jon Cortina, iniciaron la apertura de los primeros casos de las secuestros forzados.“Yo anduve con el Padre Jon en todo eso… sabemos que gente vio a un grupito de niños que fueron sacados de El Mozote… yo tengo fe que más de algún hermanito mío esta vivo en otro lugar… hay un militar también, que lo corroboró … y es que la niña ( Isabelita), era muy linda… quizás se la llevaron, tengo la esperanza y se lo prometí a mi madre de buscarlas”, dice Fidelina, con aires de fe y esperanza.“Recuerdo una vez en España que mi mamá dio su testimonio, nos pusieron en un cuarto bien lindo… y me dijo: mira hija, donde estamos por mis hijos… y lloró… le dije, ya no siga contando eso que le duele tanto… porque le hace daño a su salud y entonces me dijo: No, Dios para eso me eligió y no dejaré de hacerlo hasta el último día de mi vida”.La batalla contra la diabetes no la pudo librar Rufina, y es así, que el pasado 6 de marzo dejó de existir luego, de 4 paros cardíacos en el hospital de Gotera.

“Mi madre presentía que iba a morir… recuerdo que el acto del 11 de diciembre de 2006, mencionó que quizás ya no estaría, y ese 24 y 31 de diciembre bailó con sus nietos, su hijita Martita que tuvo después y con mi hermanito que se lo regalaron y nos dijo que era la última vez que lo hacía, que haría un viaje y que no iba a regresar, nos mando a ser unidos y seguir luchando por la verdad”.
“Recuerdo que entró en crisis, le pusieron ese aparato (bomba manual de oxígeno), mi madre murió sin ayuda de tanta gente que conoció, murió sólo conmigo… recuerdo que me apretó la mano y me dijo sé valiente… hija me llevan los ángeles… y murió”.Actualmente, Fidelia desea establecer un memorial itinerante de su madre, que contaría con un museo de fotografías, testimonios, y cosas que utilizó, y un pequeño restaurante donde la gente que lo visite puede quedarse a comer, por ahora, trabajamos la tierra con mis hijos y mis ahijados, dijo. 

Jon Cortina, premio Brunet 2007, por su labor al frente de la Asociación Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidos de El Salvador

El jurado del Premio Internacional Brunet 2007 pro Derechos Humanos ha concedido el premio al Padre Jon Cortina por su labora al frente de la Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos de El Salvador. La candidatura fue presentada por la Fundación Alboan y la fundación Paz y Tercer Mundo y fue avalada por 122 instituciones nacionales e internacionales y 914 personas provenientes de los campos de la acción social, la educación, la salud, el derecho y los medios de comunicación. La dotación económica del mismo, 36.000 euros, irá destinada a la organización creada por el premiado, Asociación Probúsqueda de Niñas y Niños desaparecidos en El Salvador. El anuncio se ha hecho esta mañana en el Rectorado de la Universidad Pública de Navarra, en un acto en el que han estado presentes la Vicerrectora de Proyección Social y Cultural, Camino Oslé Guerendiain, el profesor Alberto Pérez Calvo, Vicepresidente del Jurado del Premio; y Marta Fernández Molina, alumna de la licenciatura de Derecho y Secretaria del Jurado.De este modo el fallo se ha dado a conocer coincidiendo con el aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU, aprobada el 10 de diciembre de 1948 y de acuerdo con las disposiciones testamentarias del filántropo Jaime Brunet, que legó su fortuna a dicha universidad navarra con este objeto. 

Defensa de los niños y niñas desaparecidos

Según se señala en el acta del jurado, para adoptar esta decisión, se ha tenido en cuenta aspectos como que "en 1994, Jon Cortina creó la asociación Pro-Búsqueda, como instrumento para encontrar a los niños y niñas desaparecidos durante la guerra de El Salvador que fueron dispersados en países de América y de Europa. Durante estos trece años la asociación ha sido un ejemplo de compromiso y trabajo intenso de modo que ha logrado resolver 188 casos, de los 571 que se habían denunciado. Al mismo tiempo ha hecho una importante labor didáctica sobre los derechos que defendía, manteniendo diversas publicaciones".Por otra parte, el Jurado "ha tenido igualmente en cuenta el artículo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que reconoce el derecho a fundar una familia, y que ésta sea protegida por la Sociedad y por el Estado. También ha considerado el derecho a la identidad personal que se desprende de los artículos 6 y 15 de la misma Declaración". Jon Cortina, continua el acta "luchó durante los últimos años de su vida por la restitución de estos derechos a las personas afectadas, convirtiéndose así en un defensor de los Derechos Humanos, y en una voz que se alzaba contra la vulneración de los mismos. Jon Cortina trabajó por la defensa de la población más vulnerable, los niños, con el fin de que no se les negasen derechos como el que todo niño tiene a no ser separado de su madre, y a vivir bajo el amparo de sus padres, como reconoce el principio número 6 de la Declaración de los Derechos del Niño". Por último, el jurado "ha tenido en cuenta para otorgarle tal galardón toda la trayectoria de su vida, que se caracterizó por su compromiso en la defensa de los más débiles, lo que le llevó a situaciones de peligro y riesgo para su propia vida".
http://www.unavarra.es/info/not3304.htm

El Salvador: exigen justicia en caso de monseñor Romero

 (Publicado en Univision.com el 7 de diciembre de 2007)

07 de Diciembre de 2007, 04:40PM ETSAN SALVADOR (AP) - Representantes de organizaciones sociales exigieron al gobierno salvadoreño que cumpla las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el caso de monseñor Oscar Arnulfo Romero, para llevar ante la justicia a sus asesinos."Nos vemos preocupados ante ese desacato y más aún cuando en ese desacato se encuentra de alguna forma vinculado a algunas personas de la jerarquía católica, como es el caso de monseñor (Fernando) Sáenz", dijo el viernes en rueda de prensa Miguel Guzmán, de la Comisión de Seguimiento del caso Monseñor Romero.Agregó que dijo que al iniciar la "Campaña por la verdad y la justicia", le pidieron al actual arzobispo capitalino Sáenz que "lejos de volverse cómplice de esta situación de desacato y de impunidad, más bien exija el cumplimiento de las recomendaciones".Romero fue asesinado de un disparo al corazón cuando oficiaba misa en la capilla del hospital para cancerosos La Divina Providencia, la noche del 24 de marzo de 1980, según un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas emitido en 1993.El asesino no fue capturado y los responsables tampoco serán castigados debido a una amnistía promovida por el ex presidente Alfredo Cristiani (1989-1994) un día antes de la divulgación del informe de la Comisión de la Verdad.El abogado David Morales criticó que Sáenz esté negociando con el gobierno, cuando "claramente el Estado (salvadoreño) les dijo que no cumplirá las recomendaciones"."Estamos aquí para lanzar una voz de preocupación porque pareciera que la justicia como derecho humano está proscrita en El Salvador", señaló.La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó al Estado salvadoreño realizar una investigación judicial completa, imparcial y efectiva a fin de identificar, juzgar y sancionar a todos los autores materiales e intelectuales de las violaciones establecidas en el caso de monseñor Romero.También recomendó reparar todas las consecuencias de las violaciones enunciadas, incluido el pago de una justa indemnización y además adecuar su legislación interna a la Convención Americana, a fin de dejar sin efecto la Ley de Amnistía General de 1993.Morales sostuvo que el gobierno del presidente Tony Saca, actúa "en orden de defender la impunidad en El Salvador, concretamente a la Ley de Amnistía". Agregó que ante el incumplimiento están "pensando en una segunda demanda contra el Estado, esta vez impulsada por las organizaciones de Derechos Humanos de El Salvador".El informe de la Comisión de la Verdad determinó que el autor intelectual del asesinato de Romero fue el extinto mayor Roberto D'Aubuisson, fundador de los escuadrones de la muerte y del actual partido en el gobierno: Alianza Republicana Nacionalista.