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Grup de Solidaritat Jon Cortina

Jóvenes de Chalatenango en contra de la minería

(publicat al Diario Colatino, el 03/05/3008)

Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
 
La marcha ecológica hacia el Cerro Petancol, en el Cantón El Gramal, Chalatenango, es el inicio de diversas actividades, que jóvenes de la zona efectuarán para pronunciarse en contra de la explotación minera metálica en el Norte del país.

La exploración y análisis de suelos que realiza la transnacional Pacific Rim, en distintas zonas del país, con aval del Ministerio de Economía, donde se ha detectado metales preciosos,  ha generado el rechazo de los pobladores de las zonas que serían afectados con dicha industria.

Actualmente, una comisión ad hoc de la Asamblea Legislativa estudia una Ley de Minería, presentada por el partido PCN, que fue elaborada, por el exministro de Hacienda Enrique Hinds, y el abogado Fidel Chávez Mena, que afirman los diputados de oposición, son trabajadores de la Pacific Rim.

La minería  ha generado la confrontación del gobierno y las organizaciones no gubernamentales, como la Mesa Nacional frente a la Minería, y otras Ong´s involucradas al tema.

Marlon Marín, del Movimiento de Jóvenes por el Medio Ambiente de Chalatenango, afirmó que el propósito de esta actividad, y otras que realizarán posteriormente, es concienciar a la población adulta y gobierno local, del peligro que encierra la minería. La decisión fue tomada por ellos, mientras disfrutaban de un paseo de amigos en el Cerro Alto, dijeron.

“Ese lugar es un paraíso, tiene animalitos, flores y se ve el Río Lempa desde la cima, y pensamos por qué íbamos a renunciar a un lugar así, cuando podemos contrarrestarlo, por eso ese día decidimos  no quedarnos de brazos cruzados, mientras destruyen al cerro Petancol, y aquí estamos”, explicó.

El movimiento juvenil inició desde hace un mes con pláticas en las comunidades  y charlas en centros escolares, colegios y centros de diversión.

“Estamos comprometidos en heredarles un ambiente tan sano como el que tenemos ahora, a  la generación que viene tras de nosotros, no podemos dejarles contaminación del agua, suelo y aire, no podemos dejarles enfermedades de la piel, y sus pulmones, queremos promover la vida”, sugirió.
 Los jóvenes exigieron del gobierno políticas públicas más propositivas al desarrollo, antes que las destructoras del medioambiente nacional.

Los jóvenes culminaron la marcha con la celebración de una misa en el Cantón El Gramal en honor al Día de la Cruz, que se celebra cada 3 de mayo.

 

¿Es usted hermano de Jon Cortina?

(publicat al Diario Colatino, el 30/04/2008)

Graciela Castellón
Redacción Diario Co Latino

Pamplona/España. Recientemente a Jon Cortina le fue conferido el premio Brunet, por su labor desarrollada en ProBúsqueda, una organización creada por él mismo, para localizar a niños arrancados o secuestrados de su seno familiar por soldados, durante la guerra civil que vivió El Salvador entre 1980 y 1992. El premio fue recibido por su hermano, Carlos de Cortina Garaigorta, con quien conversamos sobre la obra de Jon y del premio, entre otros aspectos relacionados con el quehacer del sacerdote jesuita, fallecido en 2005.

- La candidatura de su hermano Jon de Cortina fue un proceso que se desarrolló en poco tiempo y con la relevancia de que ha sido la candidatura más votada y apoyada en la historia del Premio Brunet. ¿A qué cree que se debió que obtuviera tantos votos?
Realmente, unos cuantos días antes de cerrar el plazo, me comunican a mí, de una de las ONGs, que tres días antes se había postulado la candidatura de Jon.

Pregunté por los requisitos y me dijeron que tenía que llenar unos formularios y mandar nuestro apoyo, nuestra adhesión; entonces, yo hablé con gente de mi entorno, gente que conoce también la vida de mi hermano, y pude conseguir muy pocos votos, pero parece ser que en los pocos tiempos que pudimos disponer, la gente pues, conocía mucho la obra de Jon, lo que resultó en una candidatura absolutamente votada.

Esto fue muy esperanzador y nos llenó de mucha alegría, pues de alguna manera nos estaban insinuando que la obra de Jon era conocida y además de ser conocida, era buena.

- ¿Por qué tantos?
Yo creo que mucha gente conocía a Jon, lo que pasa es que no lo habíamos descubierto en su total dimensión, en su dimensión real, sino hasta su muerte. Conocíamos que había hecho cosas, que estaba haciendo cosas, que iba que venía, que había hecho una Asociación junto con otras personas, pero realmente no conocíamos la importancia que tenía.

-¿Cuándo descubre usted esa dimensión de la que me habla?
Yo me empiezo a dar realmente cuenta de la importancia de la obra, en su aspecto humano, cuando en su funeral me encuentro con un montón de gente que está allí y que es capaz de esperar un montón de horas para acudir al funeral de mi hermano, que nos aplaudían a nosotros, y nos decíamos y ¿por qué a nosotros, si no somos nadie, si no hemos hecho nada?, él sí, nosotros no, pero después nos explicaron que me aplaudían por ser el hermano, entonces te das cuenta de lo que él está haciendo y te das cuenta por la cantidad de gente que está alrededor de ti y lo que piensan.

Si alguna vez le has oído hablar a él y decir que ha aprendido mucho de la gente de El Salvador, pues llegas a la conclusión de que en la vida hay una corriente que te lleva en dos direcciones, hay un flujo de agradecimientos y el momento justo cuando todos nos dimos cuenta de lo que estaba haciendo, fue cuando en verdad empezamos a conocerlo, nos fuimos enterando.

-¿Qué piensa hoy de esa experiencia que vivió en El Salvador?
Yo fui a El Salvador dos veces, para el funeral en el año 2005 y en el año 2006 regresé para el primer aniversario. En el funeral fue donde más viví la experiencia, realmente muy impactante, ver gente que duerme en el suelo o encima de la hierba, que hicieron una vigilia para acudir al funeral y después les dicen que el funeral iba a empezar a las nueve, porque los familiares han perdido un avión en Washington y tienen que esperarlos hasta las tres de la tarde, y la gente no se mueve, eso es muy impactante porque la gente ya no tenía ninguna conexión, mi hermano ya estaba muerto y, sin embargo ellos seguían mostrando agradecimiento, ya me han dicho que ese agradecimiento sigue, de aquella persona que cuando pasa deja unas flores, eso es lo bonito.

-¿Cómo era Jon como hermano, qué piensa de su vocación?
Como hermano me siento muy impactado. Yo le conocí siempre en otro aspecto. Jon inicia su marcha jesuita cuando tenía 20 años, yo era muy joven, no tengo muchos recuerdos de aquella época, sí tengo el recuerdo de cuando vivió una época con su abuela y el recuerdo de que había empezado a estudiar ingeniería en Bilbao, pero marcha muy joven y después viajaba esporádicamente a Bilbao a ver a sus padres y a descansar también.

Yo pues, a veces le encontraba serio, tenso, me figuro que era porque estaba abrumado por los problemas, pero para mí era un hombre muy simpático, muy alegre y básicamente, cuando venía, lo único que quería era pues distraerse, descansar, charlar, pero descansar en la familia, con sus padres. Para mí era un hombre muy válido.

¿Le cuento una anécdota que nos sucedió yendo a El Salvador una vez? salíamos ya de El Salvador y cogíamos ya un avión que nos iba a llevar al enlace para venir a Madrid y el señor que estaba repartiendo las tarjetas de embarque, vio mi nombre y preguntó ¿es usted hermano de Jon Cortina? Y yo le dije, pues sí soy su hermano y dice, ¡ah!, pues van ustedes en Primera, nos pasó de clase y le pregunté ¿y esto por qué?, por ser hermano del padre Jon, que me dio clases en la Universidad. Eso me pareció realmente impactante, realmente fue una cosa muy sorprendente, que en un país una persona pudiera ser tan conocida y pudiera mover a que otras personas hicieran o mostraran su agradecimiento de tantas formas.

- ¿Qué piensa de Pro Búsqueda y la labor que realiza?
El trabajo de mi hermano en Pro Búsqueda ha tenido frutos, yo no sé si van a conseguir solventar todas las denuncias que tienen de todos los desaparecidos, pienso que no, porque pienso que habrá casos como siempre que queden sin resolver, pienso que eso no hay más que hablar con la gente, con los padres de los niños desaparecidos, una persona, un padre al que le quitan a su hijo, vamos, que lo secuestran sería la palabra, lo violentan y lo arrancan de los brazos de su madre y se los llevan, los venden o los dan en adopción, pues creo que para los padres es algo realmente terrible, primero, al niño le están atropellando todos sus derechos y los padres los han hecho unos desgraciados para toda su vida. El intentar paliar parcialmente, porque totalmente no se puede nunca, pero el intentar paliar parcialmente todo esto, a mí me parece una gran labor.

-¿En algún momento le fue difícil comprender la obra de su hermano?
Antes de ir a El salvador, no entendía muy bien lo que hacía mi hermano, estaba de acuerdo, pero no lo entendía, no entendía el verdadero fin, después de su muerte he entendido su labor, que no es solamente lo que hizo en la fundación, yo creo que la labor, el porqué de las cosas hay que tomarlas todas en el contexto de su vida y luego, pues en el final de su vida, lo que dedicó a la Asociación Pro Búsqueda, su labor fue más allá. Creo que dejó huella y eso es muy importante.

- ¿Qué cree que le impedía entender?
Es una labor que no siempre es entendida, no siempre entendida desde el punto de vista de la persona que vive aquí, que vive muy bien y que dice, pero y esta gente qué, si están viviendo muy bien, tienen buenos trabajos y ganan buen dinero, no vaya usted a volver a la pobreza de El Salvador, pero el problema no es ese, el problema es un poco explicar lo que pasó, explicar la realidad. Yo he cambiado un poquito de opinión después del funeral, Jon hacía su labor, él pensaba que eso era bueno y claro, no te puedes meter con eso, él tenía sus argumentos sólidos y válidos, decía que buscaba explicar lo que pasó y, sobre todo, reparar el daño, esa es la palabra, reparar.

-¿Cómo es reponerse a la pérdida de un ser querido, que aún estando vivo, se encontró mucho tiempo lejos de su familia?
Ahora me siento bastante más cercano a mi hermano, ahora después de muerto y, pues, es una pena, una pena porque hay tantas cosas que quedan por hablar, y que no ha habido tiempo para ello, pero me figuro que estas cosas ocurren con el paso del tiempo, y vas comprendiendo y te vas explicando muchas razones, pero ahora al día de la fecha, pienso que hay muchas cosas que quedaron por hablar, alguna vez ya hablamos también, pero muy poquito, nos acercamos poquito a lo que sería el núcleo de toda su vida y el porqué de las cosas.

-¿Cómo era su relación cuando él venía a Bilbao?
Cuando él venía, unas pocas fechas, unos 15 ó 20 días, hombre, pues siempre teníamos algún tiempo para hablar, pero hablábamos muchas veces de cosas mucho más banales e intrascendentes y realmente, de las cosas serias, como pueden ser todas estas, hablábamos muy poco, además, había una razón, él no quería hablar mucho de su vida, porque no quería preocupar a mi madre que era muy anciana y un poco miedosa, él quería evitarle a mi madre esas preocupaciones.

-¿Cómo recibe usted hoy el Premio?
Me siento muy contento con este premio, porque significa un reconocimiento aquí de la labor de allí y es un premio importante, no es en sí recibir el premio, sino que reconocen su labor, que mucha gente ha reconocido su labor, eso es lo importante del premio, que mucha gente ha estado de acuerdo en que realmente se lo merece, eso es lo bueno, todo lo demás son papeles, realmente son los sentimientos, el fondo de todo lo que cuenta.

 

La UPNA premia a Jon Cortina, un hombre entregado a su vocación

(publicat al Diario de Navarra el 26/04/2008)

 

- El jesuita fue galardonado ayer a título póstumo con el Premio Internacional Jaime Brunet

- Jon Cortina fundó la Asociación pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos en El Salvador

- El rector destacó la reforma de las titulaciones como un momento para que Navarra mejore y se afiance

MARCOS SÁNCHEZ . PAMPLONA Sábado, 26 de abril de 2008 - 04:00 h.

"Este premio es el reconocimiento del respeto a la dignidad humana, a las libertades fundamentales y a los Derechos Humanos, y este año recae en Jon Cortina, mi hermano, pero también un hombre que supo comprender y aceptar su vocación y entregarse a ella, sin reservas ni condiciones".

La entrega del Premio Jaime Brunet fue el acto central de la conmemoración académica del Día de la Universidad, que la UPNA ha celebrado en la Escuela de Estudios Sanitarios. El galardón está convocado por el centro académico y la Fundación Jaime Brunet Romero, y está dotado con 36.000 euros que, en esta ocasión, van a ir a parar a la asociación que creó Jon Cortina. Este colectivo se dedica a intentar encontrara los niños y niñas desaparecidos durante la guerra civil de El Salvador al ser secuestrados por las tropas militares y dispersados en países de América y Europa. La candidatura de Cortina al Premio Brunet fue presentada por las fundaciones Alboan y Paz y Tercer Mundo, con el aval de 122 instituciones y 914 personas de diversos ámbitos. Francisco Javier Blázquez, secretario del jurado, explicó que la distinción recae en el jesuita porque creó una asociación que es "un ejemplo de compromiso" y porque trabajó con el fin de que no se les negase a los niños derechos como el que todo menor tiene a no ser separado de su madre y a vivir bajo el amparo de sus padres.

El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz; la presidenta del Parlamento, Elena Torres; y el rector de la UPNA, Julio Lafuente, entregaron el dinero del premio, el diploma y una reproducción de la escultura Homenaje a Sáinz de Oiza de Jorge Oteiza a Carlos Cortina y Mario Sánchez González, gerente general de Pro Búsqueda. Entre los asistentes también estuvo José Laines Ayala, presidente de la asociación. "El padre Jon Cortina hundió sus raíces en El Salvador y consagró su vida de manera incansable y tenaz por reconciliar a la sociedad salvadoreña a partir del esclarecimiento de la verdad, la justicia y la reparación integral", afirmó Mario Sánchez.

Con estas palabras cerró ayer Carlos Cortina Garaigorta su discurso de agradecimiento después de recoger el Premio Internacional Jaime Brunet a la promoción de los Derechos Humanos 2007 que la UPNA entregó a su hermano, el jesuita Jon Cortina, por su labor al frente de la Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos de El Salvador. Jon Cortina falleció en 2005.

Proceso Caso Suchitoto: 13 personas quedan libres definitivamente y una persona queda procesada todavía

Como ustedes saben, el 2 de Julio de 2007 fueron capturadas 14 personas en el municipio de Suchitoto en el marco de una protesta contra la privatización del agua, las cuales fueron detenidas en diferentes momentos, unas durante la protesta, otras cuando viajan hacia Suchitoto y dentro de la ciudad del municipio en mención. Entre ellos estaban dos mujeres integrantes de la Junta Directiva de CRIPDES (presidenta y vicepresidenta), la encargada de comunicaciones y el motorista.

 

La Fiscalía General de la República (FGR) les acusó de Actos de Terrorismo y daños agravados. Todos fueron procesados por un Tribunal especial que decretó detención provisional para 13 personas y sobreseimiento provisional para una persona. El proceso de instrucción o de investigación finalizó el día 8 de Febrero de 2008.

 

La presión jurídica de la defensa y la presión social de diferentes organizaciones sociales nacionales e internacionales, así como instituciones estatales demandaron la libertad de las 14 personas por considerarse una violación a los derechos humanos y un proceso injusto que no correspondía a la realidad del caso, a tal punto que se creo un comité de presos y presas políticos compuesto por las familias de las personas procesadas. Fue así que las últimas personas que cobraron libertad condicional estuvieron en la cárcel 26 días.

 

Una vez se le venció el Plazo de investigación a la FGR, ésta cambió la tipificación del delito de Actos de Terrorismo a Desórdenes Públicos y Daños Agravados, por tanto el Tribunal especializado se declaró incompetente para seguir conociendo el caso y lo envió a un Tribunal Común, es decir, al Juzgado Primero de Paz de Suchitoto.

 

El 19 de febrero de 2008, el Juzgado Primero de Paz realizó la audiencia, pero la FGR no se presentó a tiempo y nunca presentó un requerimiento fiscal (Acusación) como lo establece la ley, por tanto, el Juez decretó libertad definitiva para las 14 personas por falta de acusación y pruebas contra los imputados.

 

La FGR apeló contra la decisión del Juez del Juzgado Primero de Paz de Suchitoto, por tal motivo tuvo que conocer el caso una Cámara Superior. El 4 de Abril de 2008 confirmó la decisión del Juez en mención para 13 personas, quedando aún procesada una persona, Facundo Dolores García por Actos de Terrorismo, quien fue sobreseído provisionalmente en el Tribunal Especializado en la primera audiencia, pero, que no consta en el nuevo requerimiento Fiscal en el cual se cambió el delito de Actos de Terrorismo a Desórdenes Públicos y Daños Agravados, aunque la Jueza del Tribunal Especializado advierte la situación de Facundo, por lo que el Juez Primero de Paz lo tomó en cuenta a la hora de dictar la resolución para las 14 personas.

 

Para el caso de Facundo Dolores García, se tendrá que seguir un proceso para que recobre la libertad definitiva, ya que el Tribunal Especializado no encontró pruebas que lo incriminara, ni existe una acusación que fundamente que siga procesado.

  

Reconocemos y agradecemos a todas las personas, organizaciones sociales e instituciones estatales que han dado la lucha por hacer prevalecer los derechos humanos en este caso y les animamos a seguir haciéndolo para que El Salvador no retroceda en esa materia y hacer realidad el sueño de vivir en democracia, paz y desarrollo humano.

 

Este logro es producto de esa gran movilización nacional e internacional que desenmascaró la mentira, presionó al gobierno y a sus instituciones ejecutoras para corregir una aberración jurídica que desencadenó una violación a los derechos humanos contra las 14 personas y sus familiares, de no haber sido así estarían encarcelados y condenados por Actos de Terrorismo.

 

La UPNA entrega hoy el Premio Brunet al jesuita Jon Cortina

La UPNA entrega hoy el Premio Brunet al jesuita Jon Cortina

(publicat al Diario de Navarra, el 25/04/2008)

- El sacerdote, ya fallecido, trabajó en la búsqueda de niños desaparecidos durante la guerra de El Salvador

M.S. . PAMPLONA Viernes, 25 de abril de 2008 - 04:00 h.

El jesuita Jon Cortina Garaigorta recibirá hoy, a título póstumo, el Premio Internacional Brunet 2007 pro Derechos Humanos, concedido por su labor al frente de la Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos de El Salvador. La entrega se hará durante el acto académico del Día de la Universidad, que la Universidad Pública de Navarra celebra a partir de las 12.00 horas en el salón de actos de la Escuela Universitaria de Estudios Sanitarios.

La candidatura de Jon Cortina al Premio Jaime Brunet 2007 fue presentada por las fundaciones Alboan y Mundubat, y fue avalada por 111 instituciones nacionales e internacionales y por 760 personas pertenecientes a los campos de la acción social, la educación, la salud, el derecho y los medios de comunicación. Del total de instituciones que apoyaron la candidatura, ocho eran navarras: Manos Unidas, Acción contra el Hambre, Fundación Felipe Rinaldi, Institución Juan Ciudad, Servicio Tercer Mundo Navarra-SETEM, Fundación Círculo Solidario, Fundación Empresa y Solidaridad, y la consultoría internacional Seven.

El premio está dotado con 36.000 euros, que serán destinados a la asociación creada por Jon Cortina. Éste nació en Bilbao el 8 de diciembre de 1934 y se nacionalizó salvadoreño, país en el que vivió durante 55 años, hasta su muerte, en 2005. El galardón será recogido por Carlos Cortina, hermano del jesuita; José Laines, presidente de la Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas desaparecidos en El Salvador; y Mario Sánchez, gerente de la asociación.

 

“Encontrados: la historia de Luis Alonso”

L’Associació Pro-Búsqueda presenta un documental sobre el fenomen de la desaparició forçada de nens i nenes a El Salvador

Des de 1980 a 1992, El Salvador va patir una cruenta guerra civil que va enfrontar l’exèrcit salvadorenc –finançat pels Estats Units- amb el moviment guerriller FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional). Els dotze anys de conflicte armat van fer que més de 75.000 persones perdessin la vida i unes 8.000 foren desaparegudes a mans de les forces de seguretat de l’Estat.

A més, durant els primers anys de la guerra, es van dur a termes operacions militars denominades de “terra arrasada” on l’exèrcit massacrava indiscriminadament la població civil. En aquest context s’emmarquen les desaparicions forçades de nens i nenes que, en el 52% dels casos, van ser executades per militars i membres dels cossos de seguretat.

Amb l’apropiació d’aquests infants es pretenia reduir el suport que la població camperola oferia als guerrillers. Es tractava de impedir “una segona generació de guerrillers” i per això la desaparició forçada d’infants es va executar de forma planificada des de les altes instàncies del poder.

L’Associació Pro-Búsqueda, fundada el 1994 pel jesuïta basc Jon Cortina, ha aconseguit localitzar més de 333 nens i nenes –ara joves adults- que després de la separació forçada de la seva família biològica van ser donats en adopció o van créixer en orfenats arreu del país.

Representants de Pro-Búsqueda presentaran el proper dimarts 22 d’abril a la seu de la FCONGD el documental “Encontrados: la historia de Luis Alonso”, on es reflecteix el fenomen de la desaparició forçada a El Salvador.

L’acte s’organitza aprofitant la presència de José Laínez, president de Pro-Búsqueda i pare d’una nena desapareguda i retrobada, i de Mario Sánchez, gerent de l’entitat, que són a Barcelona de camí cap a Navarra on, el proper 25 d’abril, recolliran el Premi Brunet 2007 atorgat per la Universitat de Navarra a Jon Cortina, per la seva tasca en defensa dels drets humans al capdavant de l’Associació Pro-Búsqueda. Acompanyaran a José Laínez i Mario Sánchez, Luis Molina, director del documental.

Projecció del documental “Encontrados: la historia de Luis Alonso”, sobre el fenomen de la desaparició forçada de nens i nenes a El Salvador.

Seu de la FCOND

C/ Tàpies, 1-3, 08001 Barcelona

Dimarts, 22 d’abril a les 19 h

Organitza: REDS, Grup de Solidaritat Jon Cortina i Entrepobles

Centroamérica, sitiada entre el crimen y la represión

(publicat a el País, el 14/04/2008)

Expertos en la lucha contra la violencia debaten sobre el aumento de los pandilleros y el fracaso de las políticas de mano dura

JUAN JOSÉ DALTON - San Salvador - 14/04/2008

 

En amplias zonas de El Salvador se observan estampas muy parecidas a las que se vivieron durante la época de la guerra civil (1980-1992): unidades de soldados y policías patrullando las calles, policías en retenes de carreteras, sitios diurnos y nocturnos y registros en barrios pobres con la presencia de medios de prensa para transmitir en directo la brutal captura de "sospechosos".

 

La diferencia entre lo que sucedía antes y lo que sucede ahora es que durante la guerra se perseguía al "subversivo comunista" y en la actualidad, al pandillero o marero. Para algunas autoridades de la actual política de seguridad en El Salvador, basada en la dura represión del delincuente, la diferencia es mínima. De hecho, según el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, impulsor del cuestionado Plan Súper Mano Dura, "las pandillas son peores que el terrorismo".

 

Por eso, en la actualidad, al igual que durante el conflicto bélico, planea el fantasma de la guerra sucia: aparecen cadáveres de jóvenes con las manos atadas en la espalda, con señales de tortura y con un disparo en la nuca. Otros son ametrallados desde vehículos o motos en marcha. El pasado sábado, dos jóvenes, Daniel Alberto Vásquez Guevara, de 25 años, y su amigo Juan Carlos Arévalo García, de 17, fueron secuestrados; fueron encontrados horas después acribillados a balazos, en la zona de San Antonio Chávez, en la oriental provincia de San Miguel.

 

"Se estigmatiza al joven de barrio y se dice que es pandillero; se generaliza con que todas las pandillas son crimen organizado. Al final, lo que se hace es criminalizar la pobreza", explica Jeannette Aguilar, experta en pandillas juveniles y directora del Instituto de Opinión Pública de la jesuita Universidad Centroamericana (IUDOP). Las maras no se han quedado con los brazos cruzados: su organización es ahora más sofisticada, compartimentada y clandestina, según informes policiales.

 

En la década de los ochenta, cientos de miles de salvadoreños emigraron a Estados Unidos huyendo de la guerra. La mayoría se estableció en los barrios pobres de Los Ángeles. Ahí nacieron las pandillas Mara Salvatrucha y Mara 18, en un principio integrada por jóvenes rebeldes, amantes del rock y de la vida loca, ligada al consumo de drogas.

 

Muchos de estos mareros fueron perseguidos y deportados de Estados Unidos. Así comenzó un tránsito imparable que hizo proliferar las maras por la llamada Ruta del Migrante: Guatemala, El Salvador, Honduras, los Estados fronterizos de México y las principales ciudades estadounidenses (Los Ángeles, San Francisco, Nueva York y San Francisco, entre otras).

 

Los planes Mano Dura (El Salvador), Puño de Acero (Honduras) o Escoba (Guatemala) -políticas ancladas en la represión- fueron apoyadas por Washington tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 como parte de la lucha contra el terrorismo, que también incluía un endurecimiento de la política migratoria. Desde 2003, El Salvador se convirtió en una especie de centro coordinador contra el pandillerismo a través de la celebración anual de una Convención Internacional Antipandillas, que la semana pasada tuvo su cuarta edición y en la que se reunieron cerca de 350 expertos y agentes policiales de El Salvador, Estados Unidos, México, Honduras, Guatemala, Puerto Rico y Costa Rica.

 

"Las conclusiones de dichos cónclaves llevan a lo mismo: la represión. Ahora están haciendo énfasis en aspectos de información e inteligencia. Lo que puedo decir, de acuerdo a nuestra experiencia, es que estos planes han fracasado; la violencia y los homicidios se han incrementado. La misma policía ha reconocido que, después de cinco años, las pandillas han incrementado su número de integrantes", aseguró Benjamín Cuéllar, experto en derechos humanos e integrante de la Coalición Centroamericana para la Prevención de la Violencia Juvenil (CCPVJ), organismo que sostiene también que las convenciones han servido para justificar el incremento de los presupuestos policiales y a Washington le vale para asegurarse el "dominio en la zona en temas de seguridad".

La mejor receta, la prevención

Hace cuatro años que el sacerdote español Antonio Rodríguez, de 35 años de edad, dirige un plan de prevención contra la violencia en la ciudad salvadoreña de Mejicanos, donde ejerce como párroco. "En este año me capturaron a 16 jóvenes que estaban integrados a mi parroquia. Los acusan de ser mareros, pero son jóvenes expulsados de sus hogares pobres y desintegrados. Los capturaron de madrugada, rompieron las puertas de sus casas para capturarlos, los golpearon y dejaron con miedo a todas sus familias... Amplias zonas de Mejicanos, de Zacamil y de Ayutuxtepeque [alrededores de San Salvador, la capital] están sitiadas por soldados y policías armados. ¡Ahora nadie quiere ir a los planes de prevención porque tienen miedo ser capturados y enviados a la cárcel! Otros jóvenes han sido asesinados", denuncia indignado el sacerdote.

 

Los jóvenes salvadoreños no tienen muchas opciones: la migración en busca de trabajo y bienestar, que afecta a un tercio de la población de casi seis millones de habitantes, ha redundado a su vez en un incremento de la desintegración de la familia. La historia de cada pandillero responde a un patrón de violencia cíclica que recorre invariablemente el camino entre la víctima y el verdugo.

 

Así lo explica el experto Benjamín Cuéllar: "Es cierto que [los pandilleros] se matan por rivalidades, que están en el narcomenudeo y en las extorsiones. Sin embargo, el Estado autoritario que se ha impuesto sólo pone en la mira a las pandillas y deja de lado el crimen organizado, con nexos políticos y con los grandes poderes económicos. Es decir, aquí hay que cambiar muchas cosas y visiones; de lo contrario seguiremos en un círculo vicioso".

 

Centenares marchan por el alto costo de la vida

(publicat al Diario Colatino de 12/04/2008)

Alicia Sánchez
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino

El alto costo de la vida ya empieza a generar reacciones en la población salvadoreña. Esta mañana centenares de personas aglutinadas en el Movimiento Popular por la Paz y la Justicia Social (MPJS) marcharon desde la Plaza Las Américas (el monumento al Salvador del Mundo) hasta la Plaza Cívica del centro capitalino.

Las demandas de la población en concreto son dos: la primera y principal, es manifestar su descontento ante el alto costo de la vida; y la segunda, rechazar los “proyectos de muerte” como la explotación minera, la construcción de la carretera Longitudinal del Norte y las represas.

El Obispo de la Iglesia Luterana en el país, Medardo Gómez, manifestó “que este es el momento oportuno para que la población actúe y manifieste su descontento ante tanta violación a sus derechos”.

El religioso sostuvo que el MPJS es un esfuerzo apolítico y que su fin es presentarle una propuesta de plan de nación al gobierno.

“Esperamos que la propuesta y el plan de nación que presentaremos en una próxima fecha, ilumine a los políticos”, recalcó el obispo Gómez.

Y la propuesta de la que habla el Obispo Luterano será elaborada la semana próxima por la coordinación del MPJS y la dará a conocer con otra marcha pacífica.

“En esta marcha se puede evidenciar la crisis económica, social y política en la que vive el pueblo salvadoreño, en estos momentos”, aseguró el secretario general de Bases Magisteriales (BM), Luis Mario López.

Y una muestra de ello es la opinión de doña Guadalupe García, quien es ama de casa y vive en San Jacinto. “Estamos pidiendo que pare ya el alto costo de la vida. Ya no alcanzamos a comprar la comida de nuestros hijos”, manifestó doña García.

El MPJS está formado por organizaciones de la iglesia católica, luterana y evangélica; trabajadores, estudiantes universitarios y jóvenes.

Tanto el obispo Gómez como el Secretario General de BM aseguraron que el MPJS es un esfuerzo alternativo; asimismo rechazaron el aumento de precio al pasaje del transporte colectivo para el lunes.

La marcha llegó hasta la Plaza Cívica del centro de San Salvador y, allí, finalizó con una acto cultural donde se presentó al Comité Coordinador del MPJS.